“Este equipo no tiene límite, nunca deja de creer y crecer"
El Sabadell ha vuelto a Segunda cinco años después. La plantilla, feliz, no piensa en otra cosa que en saborear el ascenso: “Hemos hecho algo muy grande”.


El 26 de julio de 2020 ya es historia en el Sabadell. El conjunto arlequinado se ha despertado este lunes siendo equipo de Segunda División cinco años después. Firmó un playoff para enmarcar tras pasar por encima de Atleti B, Cultural Leonesa y Barcelona B y ahora le toca saborear y disfrutar del momento. Plantilla, directivos y aficionados arlequinados se han levantado con resaca. Pero dulce resaca. “Esto es algo muy grande, algo que siempre esperas vivir y cuando lo haces por primera vez es algo indescriptible”, comentó Pedro Capó.
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Tras años deambulando por el desierto, el Sabadell ha encontrado el oasis. Y lo ha hecho gracias a un cuerpo técnico liderado por Antonio Hidalgo con hambre y repleto de conocimientos, a un equipo equilibrado, unido, sacrificado y de calidad y a una directiva que ha sabido hacer bien las cosas, sin estridencias. Y también mención especial a la afición, “a los fieles”, como dijo Hidalgo. El utillero arlequinado, Jordi Bransuela, quiso que estuvieran presentes llevándose un asiento de la Nova Creu Alta al playoff y se ha acabado convirtiendo en talismán. Sabadell vuelve a Segunda, al fútbol profesional. Regresa un histórico (estuvo 14 campañas en Primera) y ya está listo para afrontar su temporada número 45 en la categoría de plata del fútbol español. “Todos hemos ido a una y se ha dado este ascenso soñado que todos los arlequinados queríamos. Somos una familia y la clave ha sido creer y tener ilusión por hacer algo grande, que es lo que hemos hecho. Todos los que empezamos el año no teníamos la idea de que llegaríamos hasta aquí, pero se ha ido generando ilusión y este equipo no tiene límite, nunca deja de creer y crecer”, comentó un Edgar Hernández que se ha podido quitar una espina porque él lució la camiseta del Sabadell en Segunda y ahora lo ha devuelto al lugar “que le toca. A nivel personal estoy muy orgulloso y muy emocionado”.
La alegría invadió el vestuario del Sabadell tras la final ante el Barcelona (1-2) y es que “ha sido un año muy especial por todo. El curso pasado tuve muchos problemas con las lesiones y es un premio. También para el equipo, que lo pasó mal. Se sufrió, nos salvamos en la última jornada y quién nos iba a decir que ahora estaríamos celebrando un ascenso. Hemos vuelto a generar ilusión en la ciudad, lo hemos notado. Solo tenemos palabras de agradecimiento para todos”, se arrancó Aleix Coch. El central fue el autor del 1-1 y consideró que la clave para sellar el ascenso a Segunda es que “hemos sido una familia dentro del vestuario y ha sido el motor para tirar hacia delante. No bajamos los brazos y el trabajo dentro y fuera del campo ha sido extraordinario. Cada partido ha sido un aprendizaje y ha sido increíble”.



