MOSCARDÓ

El Moscardó sopla sus 75 velas con un libro que repasa su vida

Juan Carlos Casas es el autor de 'Yo dejé huella en Usera', un recorrido por la historia del club a través de los testimonios de míticos jugadores como Téllez, Movilla, Jaro, Alfonso Fraile, Valbuena... y el actual presidente Artero. El prólogo corre a cargo de Alfredo Relaño.

Fotos de la portada del libro y de un histórico del Moscardó, Movilla.

Este jueves 23 de julio se celebraba el Día del Libro y el 75 aniversario del Moscardó. Una coincidencia que nos lleva hasta 'Yo dejé huella en Usera', el libro que repasa la historia de este mítico club madrileño a través de una treintena de protagonistas. El periodista Juan Carlos Casas Rodríguez (Madrid, 15 de enero de 1965) afronta su segunda aventura como escritor con una obra, de 260 páginas, donde descubre que su primera equipación era azulgrana, el origen del dicho 'El Moscardó y Usera tienen solera', la historia de muchos jugadores que terminaron llegando a lo más alto y grandes que lo eligieron para retirarse... Los datos van siempre de la mano de anécdotas y recuerdos. Porque hubo un día en que el Moscardó, hoy en Regional Preferente, militó en Segunda (70-71) y peleó en Segunda B cuatro temporadas. Hubo una época con actores en sus gradas. Con célebres conciertos en sus instalaciones. Y con Usera, en el mapa.

—¿Cómo surge la idea de hacer este libro?

—Comencé mi faceta de escritor con la historia de la Agrupación Deportiva Ferroviaria, con motivo de su centenario en 2018, y advertí que el siguiente aniversario de un club castizo importante era el del Moscardó, que cumplía 75 años en este 2020. Eso sí, esta vez lo planteé diferente. Este libro recorre la historia a través de entrevistas a diferentes protagonistas.

—¿Qué le ha llamado más la atención de su historia?

—Su época dorada, que podríamos situar entre 1968 y 1970. Se forja un bloque fantástico que termina consiguiendo el ascenso a Segunda División por primera y única vez (69-70). Es una mina de anécdotas. Los futbolistas se acuerdan hasta del nombre del hotel en que se concentraron.

 —Cuéntenos alguna anécdota...

—Para ascender tuvieron que jugar una promoción contra el Tarrasa. El Mosca ganó 1-0 en Usera y allí también acabaron 1-0. Algo milagroso porque el equipo catalán atacaba constantemente. Hubo balones al travesaño, paradones de Valbuena, los defensas sacando prácticamente bajo palos... Los madrileños salieron indemnes y en el partido de desempate, 48 horas después, ganaron 4-1.

—El Moscardó ha sido también una buena cantera...

—El primero que llegó a la élite fue el extremo José Luis Sánchez Barrios, quien terminó jugando en el Real Madrid (ganó una Liga) y en el Sevilla. También el defensa Alfonso Fraile, que pasó por el Rayo para saltar a Real Madrid (conquistó una Copa del Rey, una UEFA y una Liga) y Zaragoza (repitió con la Copa). El portero Jaro estuvo después en Cádiz, Málaga, Real Madrid (logró una Copa y dos Supercopas), Betis (fue Zamora) y Atlético de Madrid. Hay muchos de la época de Segunda B que llegaron a Primera como Óscar Téllez (Alavés, Valencia, Villarreal...) y Movilla (Málaga, Atlético de Madrid, Zaragoza, Rayo...) y firmaron una larga y prolífica carrera.

—Movilla quizá sea uno de los jugadores más icónicos del Moscardó porque representa bien los valores del barrio y cómo con unos orígenes humildes logra triunfar a base de esfuerzo, trabajo...

—Él siempre cuenta con mucho orgullo que, durante la 96-97, su segunda temporada en el Moscardó, el club no funciona económicamente tan bien como en la primera etapa (94-95). Había retrasos en las mensualidades y él estaba apurado económicamente porque su familia dependía un poco de su sueldo. Por las mañanas trabajaba en una tienda de deportes, por las tardes entrenaba y por las noches, a través de un familiar, entró en la recogida de basuras. Le tocó con el camión en la zona de Legazpi, desde las once de la noche hasta las cinco de la madrugada. Su historia llega.

—Allí también se retiraron algunos grandes.

—Toni Grande, fiel escudero de Del Bosque en la Selección, jugó su última temporada en el Moscardó (78-79). Y el profesional más laureado que ha pasado por Usera ha sido Fernando Daucik. Entrenó al Moscardó (79-80), con 69 años, después de haber pasado por los banquillos del Barça, Athletic, Atlético, Oporto, Sevilla, Zaragoza... y haber ganado tres Ligas y seis Copas.

—Y hay exjugadores que continúan en el club...

—El más importante es Javier Artero, el actual presidente del Club Deportivo Colonia Moscardó. Él militó en el equipo durante la 93-94, consiguiendo el ascenso de Tercera a Segunda B, y la temporada siguiente, la 94-95. Después continuó su carrera dentro (Leganés, Badajoz...) y fuera de nuestras fronteras (San Lorenzo de Almagro argentino y Dundee United escocés).

—¿Por qué vestía el Moscardó de azulgrana en sus orígenes?

—Efectivamente vistió así desde su Fundación (1945) hasta que entró Pedro Román Valero como presidente (1958). Una de sus primeras decisiones fue cambiar la equipación, se cree que porque era hincha del Atlético, aunque eso no está confirmado. Hay dos teorías respecto al por qué vestían de azulgrana. El club estaba muy mal de dinero y consiguió, a través de la Delegación Nacional de Deportes, unos vales para ir a por ropa. Y se desconoce si eligieron esos colores porque eran los que había o si quien hizo el encargo los escogió por el Barça, que en aquel momento tenía un gran equipo y había ganado la Liga.

Pedro Román Valero, ante el estadio.

Pedro Román Valero, ante el estadio.

—Fue fundamental la figura de Román Valero.

—Ocupó la presidencia de diciembre del 58 a junio del 83. Llevó una gestión bastante personalista y le dio resultado porque el equipo funciona tan bien que sube a Segunda. Fichó buenos jugadores para tratar de volver a ascender, pero no lo consiguió. Para agradecer todo lo que había hecho por el club se le puso su nombre al estadio. Cuando él llega se encuentra el estadio Gabino Jimeno y lo moderniza construyendo las gradas, los vestuarios... Invirtió en diversas mejoras.

—Y ese dicho de que 'El Moscardó y Usera tienen solera', ¿de dónde viene?

—Surge en la época dorada del club, a finales de los sesenta. Durante la temporada 70-71, Real Madrid y Atlético estaban en Primera y en Segunda se encuentran Rayo y Moscardó, dos equipos de barrio. Precisamente, el debut del conjunto de Usera en la categoría de plata es un derbi, que ganan los vallecanos por 0-3. El primer gol de Segunda que se marca en el Gabino Jimeno, de tierra —el césped natural no llegaría hasta 1975—, lo hace el mítico Felines. El partido de la segunda vuelta no se pudo jugar por una nevada. Se tuvo que retrasar dos semanas.

—El Rayo años más tarde se entrenaba en ese estadio...

—Trabajaban allí una vez a la semana y era un espectáculo. El Mosca entrenaba allí por las tardes y el Rayo, por las mañanas. Siempre había 50 ó 60 personas del barrio viéndoles porque llamaba la atención. No obstante, no era algo nuevo. Del Bosque ya entrenó una temporada en ese campo con el Real Madrid Amateur (69-70).

—También los amantes de la música recordarán los conciertos allí.

—Esa faceta no la he tocado en el libro, pero en el Román Valero hubo mítines políticos del PCE, del PSOE... ¡Fíjate! Han pasado The Police, Dire Straits... Aunque el concierto más célebre fue el de Lou Reed. Salió en todos los periódicos. El cantante llegó tarde y cabreado por un atasco. El público también estaba mosqueado. El primer tema lo interpretó con cierta desgana y algo voló hacia el escenario, así que Lou Reed cogió y se fue. Entonces, se lio una buena...

—El prólogo de su libro lo firma Alfredo Relaño.

—Cuando estoy en la hemeroteca buscando curiosidades, datos, partidos, estadísticas... encuentro varias crónicas de Relaño en Marca. Me puse en contacto con él y no lo dudó porque sus inicios están ligados al Moscardó. Le gustaba pasear por el barrio porque estaba el Cine Niza (en la calle Marcelo Usera) y, entre el público del estadio, era habitual encontrarse con el actor José Bódalo, pero también Fernando Sancho o algunos de los célebres de 'Crónicas de un pueblo'. Incluso a Puskas y Gento, cuando el Madrid había jugado el sábado.

—¡Dígame un nombre imprescindible en la historia del Moscardó!

—Román Valero lo sería en cuanto a los despachos, pero en cuanto a vestuario me quedaría con el portero Francisco Valbuena. Estuvo 16 temporadas jugando en el Moscardó (65-81), salvo cuatro meses (primavera del 73) que se fue al Rayo porque se había quedado sin portero. Ayuda a que los franjirrojos no desciendan, le ofrecen continuar, pero el cancerbero vuelve al Mosca.