ESPANYOL-CELTA

"Cerramos un capítulo; mañana empieza una nueva etapa"

Rufete no ha ganado ni un solo partido desde que se hizo entrenador del Espanyol. La primera decisión de futuro será nombrar al nuevo técnico.

"Cerramos un capítulo; mañana empieza una nueva etapa"
Eric Alonso

Por fin ha finalizado la temporada para el Espanyol. El conjunto perico ha dicho adiós a Primera con un empate ante el Celta (0-0) y, de esta manera, Rufete no ha sido capaz de ganar ni un solo partido desde que se adueñó del banquillo. Pero toca cerrar una etapa y este lunes ya se inicia el camino de vuelta a Primera.

Adiós a Primera: "Antes de nada, cerramos este libro y hemos de agradecer a la gente que haya dado todo su apoyo en un momento complicado. No de Rufete y sí del club. Uno de mis objetivos era que el equipo no bajara los brazos y hay que reconocer a los jugadores que han tenido respeto al club y a la institución. Nuestra gente está triste y decepcionada porque evidentemente lo que ha sucedido este año no es para estar orgulloso. Pero es importante que dijera esto aunque realmente no es lo importante para el momento. Mañana empieza una nueva etapa y esta semana será importante para empezar a definir entradas y en especial las salidas. El entrenador será una de las primeras decisiones para empezar a construir la plantilla, reconstruirla, con respecto a lo que el entrenador nos pueda aportar".

¿Está descartado Vicente Moreno para ser entrenador del Espanyol? “Hoy cerramos el capítulo, mañana empezamos y no tenemos nada descartado. Mañana empezamos a ir rápidos en la toma de decisiones. Lo más importantes es atar primero al entrenador para formar una plantilla que nos dé ilusión y certeza de conseguir el objetivo”.

Una salvación barata: “No solo da rabia, sino que veces dices que con un poco más igual no se necesitaba tantísimo. Es mucho más decepcionante porque los puntos no han sido 40, sino que han sido mucho menos. Te sirve para ver lo que es el fútbol por dentro, cómo se siente y se vive desde dentro. Las situaciones han sido diferentes de cómo las vives como director deportivo. Intentaré coger las cosas positivas y espero haber aportado al equipo y a la gente que trabaja ahí dentro”.

¿Ha bajado el equipo los brazos? “Por resultado, posiblemente, la respuesta que se viene dando semana tras semana es sí, pero creo que el equipo ha competido. Pero no es lo más importante ahora. Estoy aquí, soy el entrenador y creo que el equipo no ha bajado los brazos. Es mi humilde opinión. No es justificación ni nada porque no tiene que haber justificación, pero el equipo no ha bajado los brazos y era una situación que teníamos que tener clara todos por el respeto al club”.

¿Está quemado? “Lo he hecho con la mejor intención del mundo. Las críticas siempre van a estar. En especial en los momentos tan complicados que se viven. He respetado la imagen del club, intento hacerlo lo mejor posible para el club. Después cada uno tiene su opinión. He formado dos años parte de una estructura, ahora en el cuerpo técnico y cada uno tiene su opinión, información y es libre. Nunca voy a pensar en todo esto. Solo pienso en hacer lo mejor para el club. Uno comete errores, pero seguro que acierta en algunas cosas. Vine para siete partidos, se cierra esta etapa. Si en tres semanas hemos jugado siete partidos y hablo cada dos días soy un blanco fácil. Pero es mi responsabilidad. Estoy para lo bueno y por qué no para lo malo. Este es el mundo del deporte y a partir de ahí uno puede crecer y el club debe hacerlo y ser valiente en eso”.

La plantilla del próximo curso: “Estamos viendo que los jugadores jóvenes que están entrando nos pueden aportar mucho. El futuro del club tiene que tener un porcentaje elevado de jugadores de casa consolidados. El futuro del Espanyol y del fútbol, tal y como está sucediendo todo, pasa por tener un gran fútbol base para el presente y para que en el futuro el club pueda obtener un rendimiento económico estable dentro de la planificación”.