REAL MADRID:

Benzema se inspira en Ramos

Capitán por la sanción del camero, Karim tomó también el papel de lanzapenaltis y líder del Madrid: incluso le regaló un gol a Asensio. Una responsabilidad que tendrá en Mánchester...

A Benzema sólo le faltó ser rubio y tener barba de leñador para ser Sergio Ramos. Todo lo demás lo hizo como el camero. Gobernó al equipo con el brazalete, hizo de lanzapenaltis infalible y ayudó a seguir recuperando a Asensio cuando le regaló el 2-0. Capitanía, que diría Sergio.

Incluso estuvo bravo, como el zaguero andaluz. En la última jugada de la primera parte se llevó un fuerte golpetazo entre la clavícula y las cervicales que le hizo ver las estrellas. Volvió al vestuario mareado. Al regresar, con kinesiotape sobre la zona afectada, fue el Karim de siempre. Roberto le sacó el doblete y cuando lo tuvo, fue desprendido: vio que era Asensio y le entregó la pelota casi como una ofrenda de ayuda para seguir afianzando la recuperación de su compañero. Todo lo veía el propio Ramos desde la grada, donde rumió su sanción pero celebró los goles de sus compañeros como un hincha. El contraste con Bale, unos metros más abajo, no podía ser mayor...

Benzema sufrió un fuerte golpe en las cervicales al final de la primera parte contra el Alavés.

El de Asensio fue el gol 501 de la era Zidane (207 partidos como técnico) pero al anterior a ese, el que hacía el medio millar, tenía que ser de Benzema, fetiche del marsellés. El nueve del Madrid no peleará tampoco este año por el Pichichi aunque su labor ha sido capital en momentos cruciales, como ante los vitorianos. Karim, siempre imperturtable pero en temporadas anteriores casi de sangre fría reptiliana, es otro hasta el punto de bromear hasta con el árbitro, Gil Manzano. Sin Ramos, el hombre que marca el tam-tam del ritmo blanco, Karim remó tras cuatro partidos sin ver portería. La orilla, LaLiga, está a la vista.

Pero el Madrid no ha terminado aún de navegar. Pasado el puerto liguero, está la Champions en la industriosa Mánchester. El intento de remontada contra el City del próximo 7 de agosto tendrá que ser sin Ramos, también sancionado, que dejará su hueco físico a Militao y el espiritual a Benzema. Otro momento para este nuevo Benzema.