MEMORIAS DE SUDÁFRICA

Chupinazo en Durban

Del Bosque dio el chupinazo de los Sanfermines de 2010 en Sudáfrica. "A San Fermín pedimos por ser nuestro patrón, nos guíe ante Alemania dándonos su bendición. ¡Gora San Fermín!"

El 6 de julio de 2010, el día del chupinazo de los Sanfermines, Del Bosque posó para As con el característico pañuelo rojo de las fiestas de Pamplona.

Cuando Vicente del Bosque compareció aquel 6 de julio de 2010 en la rueda de prensa oficial de la FIFA, celebrada en el estadio Moses Mabhida de Durban, ya se había dado el chupinazo que inauguraba los Sanfermines en Pamplona. AS propuso a Del Bosque anudarse el clásico pañuelo rojo de San Fermín ese día del chupinazo para posar en una fotografía.

El seleccionador se hizo la foto especial antes de esa rueda de prensa en la que le preguntaron por la coincidencia del partido de semifinal ante Alemania con el día de San Fermín: "Fenomenal. Para mí es un día señalado porque mi padre y mi hermano, que descansen en paz, se llamaban Fermín. Tengo recuerdos desde niño. El 7 de julio mi padre nos levantaba temprano, veíamos juntos el encierro y luego celebrábamos el santo juntos. San Fermín es un Santo especial en la casa de los Del Bosque. Ojalá que hoy nos dé suerte y nos ayude".

España estaba preparada para correr el encierro a Alemania. El chupinazo se había dado con la clasificación a semifinal por primera vez en la historia. La Mannschaft (el equipo, en alemán, como se conoce a la selección alemana) era el último escollo para llegar a la primera final de un Mundial. La Selección ponía a España en el mundo como lo hace cada verano los Sanfermines.

Del Bosque reconocía en la previa que la selección alemana era mejor que la de dos años antes en la Eurocopa: "Sí, sí es mejor equipo que en 2008. Se han renovado y han conseguido ser un equipo. Juegan muy directo y vertical".

Y cuando se le preguntó si Torres iba a ser titular fue ambiguo: "Ya veremos. Jugarán los que más nos convengan". Con esa respuesta y la del día después de la victoria ante Paraguay, todos los enviados especiales estábamos convencidos de que iba a dejar al entonces delantero del Liverpool en el banquillo. En la quiniela de posibles sustitutos seguían apareciendo Cesc (que le dolía el peroné y le hicieron una prueba ese día por la mañana y descartó lesión) y Llorente. Y se añadió también a Navas. Aquel día 6 de julio nadie acertó la alineación. Ni en los periódicos del día 7.

El que era titular indiscutible era Andrés Iniesta. Después de empezar con molestias físicas la competición, el de Fuentealbilla fue de menos a más como el equipo. Aquel día salió a rueda de prensa junto a Xabi Alonso y declaró: "Tenemos cerca el objetivo final y por eso estamos concentrados, mentalizados y con ganas de jugar el partido ante Alemania. Es una situación única, es una semifinal, pero no me entra en la cabeza pensar sólo en este partido, sino en levantar la Copa".

Damián, Félix y Antonio, los encargados del material, dejaron aquella noche todo preparado en el vestuario de la Selección. Los utilleros trabajaban también duro para ser campeones del mundo.