ATHLETIC - REAL MADRID

La polémica del penalti de Ramos a Raúl García: el reglamento dice que no hay falta si no le disputa el balón

El Athletic reclamó penalti del capitán blanco sobre Raúl García después de que el VAR pitase uno antes a favor de Marcelo. Gil Manzano no avisó al no existir disputa de balón.

El pisotón de Ramos sobre Raúl García ha sido una de las acciones más polémicas de la jornada se ha producido en el Athletic-Real Madrid justo después de que el VAR mandase revisar un pisotón de Dani García sobre Marcelo y que conllevase el único tanto del partido. Los jugadores pidieron que se sancionara ese pisotón al jugador del Athletic de igual modo que se sancionó el anterior a favor de los blancos, pero ni González González lo hizo ni Gil Manzano avisó desde el VAR. La razón por la que desde el VOR de Las Rozas no llamase a su compañero está en que no existió disputa del balón.

Según el reglamento del fútbol, en su norma número 12 estipula cuándo debe pitarse falta: "Cuando existe carga, dar una patada o intentarlo, empujar, golpear o intentarlo, hacer una zancadilla o intentarlo y hacer una entrada o disputar el balón". Sería en este último concepto, el de 'hacer una entrada o disputar el balón', en el que se incluirían los pisotones. En el caso del de Dani García a Marcelo existe esa intención de jugar el balón, por lo que llevó a la intervención del VAR para avisar al trencilla. Este, al ver la jugada repetida, no dudó y la señaló.

En cambio, en la acción de Ramos y Raúl García se da el caso de que se trata de una acción en la que no hay disputa del balón. Por lo que no puede ser sancionado, ya que se trata de una acción fortuita por parte del capitán del Madrid, que recula y pisa sin querer sobre el rival. Las faltas cometidas por imprudencia necesitan también que exista la disputa del balón. Así lo explica el Reglamento: "Imprudente es aquella acción en la cual un jugador muestra falta de atención o de consideración o actúa sin precaución al disputar un balón a un adversario. No será necesaria una sanción disciplinaria". La única opción sin disputa de balón  tendría que ser la de conducta violenta ("un jugador se emplea o tiene intención de emplearse con fuerza excesiva o con brutalidad contra un adversario"), pero no fue el caso.