Las Palmas

La pesadilla de Dani Castellano y Álvaro Lemos llega a su fin

Ambos reaparecieron con Las Palmas tras más de ocho meses alejados de la competición. Sus últimos partidos, ante Depor y Fuenlabrada en la isla.

La pesadilla de Dani Castellano y Álvaro Lemos llega a su fin
Carlos Díaz-Recio Diario AS

Dice el refranero español, tan rico él, que nunca es tarde si la dicha es buena. Y, pese a la derrota de ayer en Huesca, esta no pudo ser mejor para Álvaro Lemos y Dani Castellano, que por fin reaparecieron con la camiseta de Las Palmas en partido oficial tras muchos meses de ausencia. Ambos periodos de ausencia han ido, además, casi en paralelo, ni que se hubieran puesto de acuerdo.

El primero caer fue el lateral izquierdo grancanario, quien jugó su último partido, antes del de ayer en El Alcoraz, el pasado 13 de octubre, ante el Deportivo y en el Estadio de Gran Canaria (3-0). Castellano tuvo que pasar por el quirófano en noviembre ante sus continuas molestias en la cadera, y el club había anunciado, en principio, alrededor de cuatro meses de baja. No logró ponerse a tono antes de la cuarentena, con toda la actividad de Las Palmas parada desde el 14 de marzo, por lo que el parón le regaló el tiempo del que no disponía para incorporarse a la actividad.

Ni que fuera el colmo de la mala suerte, al alba de junio, con la UD funcionando ya a pleno rendimiento en la Ciudad Deportiva, el club anunció que sufría una rotura fibrilar en el bíceps femoral derecho, previendo por tanto otras tres semanas de ausencia. Esta vez sí se cumplieron los pronósticos, y tras ir convocado contra el Elche (1-1) ya pudo regresar al césped ante la SD Huesca. De la Bella tiene así, por fin, un recambio en ese magullado lateral izquierdo ocho meses y medio después. En su estadística personal figuran este curso, hasta la fecha, siete partidos y 134 minutos.

Dos semanas después, el 27 de octubre, le llegó el turno a Álvaro Lemos. En este caso, el lateral gallego quedó fuera de juego ante el Fuenlabrada, también en el EGC, al sufrir un doloroso pinchazo en el cuádriceps derecho que los servicios médicos de Las Palmas tradujeron en una rotura fibrilar y un periodo de baja que oscilaría entra las cuatro y las seis semanas. Nada más lejos de la realidad. Ocurrió que, al menos de manera oficial, nada de su supo de su alta médica, y sí que parte de la recuperación la hizo fuera de la isla, hasta principios de marzo. En cualquier caso, sin tiempo para reaparecer antes de que la pandemia lo parar todo.

El 2 de junio, en paralelo a Dani Castellano, Las Palmas anunció que Lemos volvía a lesionarse, en este caso por culpa de una “rotura fibrilar grado II-III del recto anterior izquierdo”. El pronóstico médico le otorgó seis semanas de baja. Pero el gallego reventó los plazos y obró el milagro de no perderse lo que resta de temporada. Ochos meses y seis días después, el esfuerzo tuvo recompensa. De momento, acumula 13 partidos y 959 minutos de juego.