Barcelona

Dembélé no llegará para el Barça-Nápoles de la Champions

La recuperación del delantero francés avanza más lento de lo previsto, por lo que ahora mismo está ya descartado para el regreso de la competición europea.

 A falta de poco más de un mes para el partido entre el Barcelona y el Nápoles de octavos de final de la Champions -en principio se disputará entre el 8 o el 9 de agosto-, las opciones de que Ousmane Dembélé pueda estar disponible se diluyen definitivamente. Su recuperación no va en los plazos previstos -se habla de dos a tres semanas de retraso-, por lo que ahora mismo su presencia de cara al regreso de la Copa de Europa está prácticamente descartada.

Dembélé, que trabaja totalmente apartado del primer equipo y en compañía del fisioterapeuta Xavi Linde, está empezando ahora a realizar carrera continua con zapatillas de deporte. Apenas toca el balón por ahora y mucho menos se calza unas botas.

Las previsiones apuntan que en el mejor de los escenarios pueda empezar a trabajar con el grupo a principios de agosto, pero teniendo en cuenta su falta de ritmo -llevará más de ocho meses sin jugar un partido de fútbol-, necesitará un mínimo de quince días para coger el mismo tono que el resto de compañeros, por lo que sus opciones de regresar a la Champions sólo pasan en el caso hipotético que el Barcelona llegue a la final del 23 de agosto.

Dembélé está teniendo además que soportar la losa anímica de recuperarse sin poder ver a sus compañeros, ya que el protocolo de LaLiga le prohíbe compartir vestuario con el primer equipo al no estar inscrito. Esta situación particular está agravando si cabe su recuperación, que avanza muy lentamente.

Hay que recordar que Dembélé se operó el 11 de febrero de este año en Finlandia de una rotura en el tendón proximal del bíceps femoral de la pierna derecha, con un pronóstico inicial de unos seis meses de baja. El problema del delantero francés es que esta última lesión llegaba en un entrenamiento y sin haber recibido todavía el alta de la anterior, cuando se rompió el bíceps femoral de la pierna derecha durante la disputa del partido de la liguilla de Champions ante el Borussia de Dortmund. Era el 27 de noviembre, y desde ese día, el francés no ha vuelto a jugar un partido.

Y es que el gran problema de Dembélé no sólo radica en recibir el alta médica sino llegar al alta competitiva, es decir, que los técnicos consideren que esté al mismo nivel para competir con sus compañeros. Una vez que reciba el OK médico, necesitaría quince días como mínimo, para coger ritmo de competición. De ahí que su presencia para el Barça-Nápoles se haya descartado totalmente a falta de poco más de un mes para el partido, así como también sus opciones para estar en cuartos o semifinales. Sólo en una hipotética final, y con muchas reservas, el delantero podría estar disponible.