BARCELONA

Setién, en debilidad

El Periódico asegura que está "solo" y Ara, que "pierde la confianza de sus jugadores". Las imágenes de algunas vacas sagradas en Balaídos durante los cooling breaks tampoco le ayudan.

Quique Setién está débil en el Barça. Pese a no haber perdido ningún partido desde que se reanudó el campeonato, ha "perdido la confianza de los jugadores". Así lo publica este lunes Ara. El Periódico de Catalunya refrenda esa información: "Setién está solo". Mundo Deportivo recoge que hubo "tensión" en el vestuario de Balaídos. Informaciones que refrendan que esas declaraciones de Suárez ("para algo están los entrenadores") no fueron sino el primer aviso de las vacas sagradas. A Setién tampoco le ayudan las imágenes que Movistar mostró de algunas vacas sagradas en Balaídos. Setién asiste atónito a la actitud de Messi cuando Eder Sarabia se acerca a hacerle algún comentario. Luego es Rakitic quien reacciona de manera intempestiva a una indicación de otro de sus ayudantes. Jordi Alba deja también su sitio en la grada, donde se había sentado cuando había sido sustituido, y patea algún asiento. Luego se marcha con mirada de reojo de pocos amigos al vestuario.

Todos los inputs que llegan desde el vestuario del Barça son malas noticias para Setién, que siempre ha acompañado con la coletilla "mientras esté aquí" las reflexiones sobre su trayecto en el Barça. Como si él mismo fuera consciente de la provisionalidad del puesto. Con contrato hasta 2022 (aunque el presidente que sea elegido en 2021 puede cortarlo en esa fecha), el cántabro no ha tenido nunca la complicidad de los jugadores, que lamentan no haber sido más contundentes en la defensa de Valverde y no han estado unidos desde el inicio al técnico, al que en algunos casos han visto como un intruso y del que no han gustado algunas declaraciones poniendo en duda declaraciones de Messi ("no estoy de acuerdo con Leo en que a este nivel no podamos ganar la Champions"), cuestionando a Arthur, el salto de Griezmann en la barrera y dejando caer que, si no siguiera, habría que estudiar los verdaderos motivos de por qué la plantilla no rinde. En una entrevista con Ara este fin de semana dejó caer que incluso la prensa debería participar en una "gran sentada" para saber hacia qué dirección marcha el Barça.

Setién, pues, tendrá muchos ojos encima de él en el partido contra el Atlético de Madrid. Su destitución, a esta hora, no parece una opción probable. Demostraría un desgobierno absoluto en un club que vendió como "un nuevo impulso" pese a que el cántabro fue una de las últimas opciones de la lista. Tampoco se ve a la distancia un recambio razonable. Sin embargo, un adiós precipitado a LaLiga con la Champions en el horizonte podría obligar a otro volantazo a Bartomeu. La semana se antoja clave para Setién, en la posición de mayor debilidad desde que llegó al Barça.