LEGANÉS

Aguirre: "Los de abajo ficharon, el gol es nuestro handicap"

El entrenador del Leganés insiste en que el lastre de su equipo es la falta de gol, mantiene, pese a ello, la esperanza y confirma las bajas de Carrillo y Óscar.

Aguirre: "Los de abajo ficharon, el gol es nuestro handicap"
JuanJo Martín EFE

A Javier Aguirre quitarle el optimismo es como arrancarle la piel. Lleva lo uno pegado a la otra. Aunque el panorama oscuro del Leganés dibuje un descenso en diferido. Pese a ello, pese a que ya son siete los puntos que le distancian de la salvación con las mismas jornadas por disputarse, el Vasco insiste: "Soy optimista. Cosas más difíciles he visto en mi carrera", dice. Claro que ser optimista no le resta acidez a su análisis.

Hoy, de nuevo, insistió en que la falta de gol es su problema, algo en lo que incidió las salidas de Braithwaite y En Nesyri... pero también la ausencia de fichajes en enero cuando, aún con el danés en la plantilla, ya el equipo reclamaba un goleador rotundo.

"Los de abajo… bueno… se reforzaron. El Celta trajo dos delanteros. Ya tenía otros dos buenos. Alavés tiene dos delanteros con más de 10 goles cada uno. Vives del gol. Los puntos te los dan los goles. Ahí estamos cojos", analizó en la previa de una visita nostálgica a Pamplona para la que no contará precisamente con dos goleadores: Carrillo (éste para lo que resta de curso) y Óscar serán bajas ante Osasuna.

¿Qué bajas tiene el equipo?

Bajas tenemos a Bustinza, por cinco amarillas. Carrillo ya casi se pierde todo lo que resta de temporada y Óscar, que a este partido no llegó. Está mucho mejor. Podríamos arriesgarlo, pero preferimos no hacerlo y hacerlo para el siguiente partido.

¿Qué Osasuna se espera? Quizá ayude haber tenido dos días de descanso más.

Eso no se sabe. Nosotros fuimos, de los 20 equipos de Primera, el que en estos cuatro partidos el que menos tiempo tuvo de descanso… y corrimos más que los rivales. Lo del descanso me da igual porque, ya te digo, en todos los partidos fuimos el más perjudicado por descanso y no se notó. El último partido sí que aparecieron productos musculares por esos cuatro partidos en diez días… que eso fue muy pesado, con dos viajes. Pero los días de descanso o los que tendremos contra Espanyol, no creo que sea un factor clave…

¿Cómo combate el fatalismo?

La verdad es que si analizas partido por partido, en los cuatro hemos tenido opciones de ganarlos. Perdimos dos y empatamos dos. En los cuatro pudimos ganar. Quizá contra el Barça tuvimos dos claras, pero es verdad que el Barça es el Barça… es muy difícil. Pero en los cuatro ha aparecido cierta dosis de… (Risas) infortunio. Yo no creo en ello. Yo no soy de los que cree en la superstición. Creo en el trabajo. A partir de ahí. Nosotros tenemos capacidad de trabajo y trabajamos muy bien. Si no ha querido entrar la pelota, ha sido por temas técnicos, o de otra índole. O mentales en la ejecución. Eso ya es un aspecto en el que trabajo para que no suceda de nuevo. El autogol ayer del Valencia… son cosas que son inherentes al juego. Nosotros nos dedicamos a tratar de poner el mejor equipo posible. Mañana haremos lo mismo. Si aparece la suerte… no entrena conmigo durante la semana. Como el árbitro. Está todo dicho.

Osasuna no lucha por objetivos definidos. ¿Puede ayudar al Leganés?

Nosotros no debemos pensar en las necesidades de los demás. Los más necesitados somos nosotros mismos. Estamos todo el año en descenso. Una losa anímica brutal que hemos cargado. Trataremos de ganar en Pamplona como siempre, sin importar el objetivo del rival. A nosotros nos tiene que importar lo nuestro.

Hay mucho pesimismo por la falta de gol. ¿Cómo se soluciona?

Yo no soy pesimista al respecto. Es cierto, lo sabemos todos, dos jugadores que se escaparon y que tenían gol. No había opción de suplantarlos. Nuestro tercer goleador está incapacitado, que es Óscar. Los que juegan no han hecho gol. Espero que a Assalé le toque, que a Guerrero le toque. Que a los volantes le toque. Que Aitor, Kevin… espero que esta gente se crea que tiene opciones de marcar. Como nosotros tenemos la obligación de poner al equipo y tratar de definir el gol. Pero eso ya depende de ellos. Es una cosa de técnica. Uno ya entiende que en Primera lo de meter un balón en la red es cuestión de práctica, práctica y práctica.

El gol, ¿es el verdadero hándicap que tiene el Leganés con el resto de rivales directos?

Es cierto, es cierto… nosotros hemos hecho un trabajo defensivo correcto en los 17 partidos que llevamos. Hemos recibido pocos goles, unos 20, no más. Efectivamente el hándicap es la falta de gol. No diría de ocasiones, porque en estos cuatro partidos hemos tenido la pelota más que el rival salvo en uno y hemos tirado unos 15-18 centros de promedio. Nos falta gol. Hay que insistir. Los de abajo… bueno… se reforzaron. El Celta trajo dos delanteros. Ya tenía otros dos buenos. Alavés tiene dos delanteros con más de 10 goles cada uno. Vives del gol. Los puntos te los dan los goles. Ahí estamos cojos. No voy a descubrir quién es Guerrero. Guerrero tiene gol… Assalé tiene gol. Le trajimos para jugar por fuera, pero tiene gol. Es pedirle a esta gente que den un paso al frente. Que la que tengan, la empujen. Yo me ocupo de que salgan con toda la confianza del mundo. Ellos desarrollan el partido. Yo no dejo que se instale en el vestuario.

¿Qué les dicen desde la directiva para motivarles? ¿Les mandan algún mensaje para la próxima temporada estén donde estén?

Yo no he hablado con la directiva. Dicen lo de siempre. El día de partido te dan ánimo. Lo que te dicen todos los directivos. Todos quieren ganar. En eso estamos. Vemos el partido, se acercan, hablamos… han estado con nosotros desde el principio. Los dos Felipes, Victoria, Txema… con nosotros a muerte desde el minuto 1 y hasta el final, sé que estarán con nosotros.

¿Cambia su optimismo la victoria del Eibar?

No, no… yo estaría mal si pensara que me ayudaran los equipos. Si no me ayudo yo, no espero ayuda de nadie. Si yo no soy capaz de ganar en casa, ¿qué espero de otros equipos? Los míos dependen de mí, los demás no. No me meto. Ni mi optimismo depende de resultados de terceros. Yo soy optimista por naturaleza. Sigo con la misma idea de salvar al equipo y tratar de jugar mejor. Creo que hemos conseguido lo segundo, hemos jugado mejor que mi primer Leganés. No comparo con otros entrenadores, por ética. Pero el primer Leganés que yo tuve, al de ahora, con la pelota, ha mejorado un mundo. Sin la pelota hemos sido ordenados desde el principio hasta hoy. Es muy difícil que nos metan mano. Pero bueno… la asignatura pendiente ahora es el gol.

Las cuentas del vestuario es que hay que hacer 4-5 victorias de aquí al final. ¿Qué te hace pensar que se pueden conseguir cuando en todo el año no se han logrado? Se necesitan marcar goles, evitar errores, sacar puntos…

Marcar goles, evitar errores sacar puntos… Pues esa es la clave, ya lo dijo este buen hombre. ¿Cómo se llama? ¿David? Pues le voy a prestar la gorra al David… Sí, claro, es lo que hay que hacer. Marcar goles y que no te los hagan. El ABC de toda la vida. Nosotros no podemos, repito, depender de nadie. Hay que ganar 4-5 partidos. Sí, es difícil, pero no imposible. ¿Por qué no hacerlo? Yo he visto cosas más complicadas: en España, en México… donde he estado. En los partidos en el regreso hemos tratado de ganar siempre. No nos ha dado, hemos cometido errores verdaderamente extraños… bueno… pues mira…. Espero que se haya pasado esa rachita. No me lamento nada. No ganas nada.

¿Tiene constancia de que todos los cedidos podrán jugar más allá del 30 de junio? ¿Hay algún jugador más pensando en el futuro que en el presente?

No tengo constancia de ello. Nada.

Pasado el tiempo, ¿qué le parece la norma de los cinco cambios? ¿La dejaría para siempre?

Yo la dejaría para siempre. Dejaría dos normas para siempre: cinco cambios y 23 al banquillo. Me encanta. Como en un Mundial, aunque con cinco cambios. Porque hay gente que merece estar entre los 18 y no los llevas. Y es una putada. Y hay gente que, por necesidad, por una expulsión, por dos lesiones y dices.. jolines, este partido estaba programado para sacar a ese jugador. Yo he usado siempre los cinco cambios, mantienes frescos los jugadores… yo los dejaría. Lo que pasa es que International Board no está muy por la labor.

¿Qué le parece Leo Romero? Le llaman el Messi mexicano…

El chico, entiendo que su padre jugó en México y el niño nació en México. Según la constitución mexicana, todo el que nazca en México, es mexicano. El chico, entiendo, su padre luego vino a jugar a España, creo. El chaval creció en España y se formó en España. Primero, lo felicito. Apenas pisó el campo tuvo un récord. Ojalá tenga más. También felicito a su entrenador, que tuvo las agallas de ponerle. A su directiva, por apoyar a su entrenador, en un momento tan duro. Ojalá estemos ante un futuro brillante del chico. México me consta que quiere hacerle una invitación para estar con la selección. No sé a qué nivel. En eso hay que ver el proceso. No puedes apurar a un chico de 15 años lanzarlo a una eliminatoria mundialista. Pero bien llevado, hay futuro.

¿Cómo vivió el terremoto de México?

Yo estuve en un terremoto terrorífico… terrorífico… en 1985, en mi país. Le costó la vida a miles de mexicanos. Se derrumbó Ciudad de México. Se llevó por delante a mucha gente. Desde entonces han modificado muchas cosas. Hay una cultura sísmica muy arraigada. Que desde niño, te van inculcando, con la sirena, la onda sísmica, tienes hasta 60 segundos para dejar el sitio, dejar el edificio y saber qué hacer. Incluso hay simulacros… se evitan muchas muertes. Además, las regulaciones para construcciones han mejorado. Los edificios no se caen. Siendo lamentable las pérdidas humanas, siendo las que sean, felicito a mi país por estas mejoras. Mando un abrazo a los que se quedaron sin hogar. Los felicito por su actitud ante la adversidad.

¿Con qué se queda de su etapa de Osasuna?

¡Qué buena pregunta! Hay tres partidos que me marcaron. Uno es el último de Liga en casa contra el Valencia para ir a Champions. Nos llevaron en volandas a la Plaza del Castillo. Fue fantástico. Otro fue la final de Copa del Rey contra el Betis, cuando nos remontaron 2-1 en la prórroga. La marea roja en el Calderón y la actitud tras perder, que fue como si hubiéramos ganado la Copa. Y recuerdo importante para mí y mi mujer. Llegué en 2002, mexicano, tras el Mundial, y pierdo de los primeros 9 partidos, 6. Eran motivos para que me echaran. Venía el Valencia de Benítez. Era el campéon. Vino y le dije a mi mujer: “Haz las maletas, nos vamos el lunes a México”. Pues ganamos 1-0 y me quedé hasta el final. Ese partido me dio vida. Gol de Iván Rosado, al que le mando un saludo.