BARCELONA

La cuenta atrás del Barça (12): así llega Jordi Alba

En sus peores cifras desde que llegó al Barça, con una sola asistencia en LaLiga, confía en que las lesiones le dejen en paz. El Barça necesita de su energía.

La cuenta atrás del Barça (12): así llega Jordi Alba
© MIGUEL RUIZ DIARIO AS

Ha sido una mala temporada para Jordi Alba. Seguramente, la peor desde que está en el Barça. Y no sólo por lo que dicen los números. Apenas ha dado una asistencia en LaLiga y dos en todas las competiciones, nada que ver con las 17 que regaló la temporada pasada o las 11 que dio el año anterior. Con Valverde, y tras la marcha de Neymar que le abrió pista libre en la banda, vivió sus dos mejores años.

Pero también es un asunto de sensaciones. Alba no ha estado cómodo, como si su cabeza estuviera aún en Liverpool, en esas lágrimas al descanso del partido, cuando el Barça sólo perdía 1-0 pero él ya tenía todos los fantasmas en la cabeza hasta que perdió el balón del 2-0. Desde esa noche, los responsables del club, con Bartomeu a la cabeza, dudan de Alba y su capacidad defensiva en los grandes partidos europeos. El Barça, de hecho, llegó a intentar el fichaje de Alaba la temporada. Pero fracasó y Junior no ha sido rival real para él cuando ha estado sano.

Y también es cosa de las lesiones, que están pudiendo con Alba. Después de aquel cambio en la alimentación (dejó el fast-food y la Coca-Cola hace un par de años) que le convirtió en inmune a las lesiones musculares, han vuelto los contratiempos este año. Las tres lesiones que ha sufrido (dos de ellas en partidos de Champions ante Borussia Dortmund y Slavia de Praga) le han impedido ser un jugador importante para el Barça. Defensivamente, se conocen sus limitaciones. Ofensivamente, sin embargo, es un jugador fundamental en los automatismos del equipo y uno de los mejores socios de Messi. Alba, además, había ganado su desafío de regreso a la Selección. Se lo trabajó y lo mereció. Este curso, sin embargo, ha supuesto un paso atrás. Sin duda, los once partidos de Liga que quedan son un desafío especial para Alba. Probablemente, más que para cualquiera de sus compañeros.