ATHLETIC | LA INTRAHISTORIA

La 'perla Aduriz' estaba ahí, sólo había que pulirla

Su calidad impresionaba a sus primeros técnicos. Segurola: "Era callado y como una esponja, le veías con ganas de comerse el mundo".

Aduriz marca de chilena ante el Barcelona en la primera jornada de LaLiga.
DIARIO AS

Las muletas sustituirán al balón las próximas semanas como compañeras de viaje en el caso de Aduriz. Tras operarse en la cadera, el delantero donostiarra valoró que "todo está bien". "Paso a paso", apuntó tras recibir el alta en el Hospital Universitario Dexeus de Barcelona. Ahora le espera la rehabilitación en Lezama.

A sus 39 años, el fútbol ya es historia para él. Pero podemos echar un vistazo al otro extremo, el del origen, en la larga carrera del máximo goleador del Athletic en el siglo XXI y el sexto de toda su historia, con 172 dianas. Por ejemplo, tras crecer de crío en el Antiguoko, pasó, a los 18 años, al Aurrera vitoriano, donde le pulió Koldo Segurola. "Era callado, como una esponja... había días que le veías con ganas de comerse el mundo. Compartió grupo con los Uribarrena, Del Val y Kortina. Al principio estaba un poco impactado. Compañeros del Antiguoko se habían ido al Barcelona y él se había quedado y estaba algo tristón. El tiempo poco a poco le fue colocando en su sitio, y dio lo que quería ser. Así ha llegado tan lejos", profundiza el preparador que le fue dirigiendo en el campo de Olaranbe.

En 25 partidos metió ocho goles, dos de ellos al Bilbao Athletic en la última jornada de liga. Luego se fue al filial rojiblanco, pero sufrió porque el técnico, Murua, le puso en la banda. "Habló conmigo y pensaba que podría dejar el fútbol. Por fortuna, no lo hizo", concluye Segurola, "porque se habría perdido un referente en Bilbao, un grandísimo rematador".

Más tarde pasó por las manos de Carlos Terrazas, que catapultó a Aritz en el Burgos CF tras su primera salida obligada de Lezama. Ya antes le había dirigido en el Bilbao Athletic, de donde fue cortado contra pronóstico. "Fue difícil de entender que se tomara esa decisión en aquel momento, pero él, en vez de desanimarse, dejar de luchar en el fútbol, peleó y llegó al Burgos con gran ilusión e hizo una gran temporada. Tuvo una explosión y el Valladolid se fijó y le firmó", recuerda a AS el técnico bilbaíno, ahora en el Hogar Alcarreño de Guadalajara.

En el Bilbao Athletic se había unido a los Iraola, Murillo, Gurpegui, Bordas y Jonan García. "Había muy buenos jugadores y no era fácil pensar que Aduriz iba a llegar tan alto, aunque sí que creía que podía jugar en el primer equipo perfectamente". Heynckes apostó por varios de ellos. Marcó 16 goles en 36 partidos en la campaña 03-04 en suelo burgalés. Contaba con 22 años cuando protagonizaba el desembarco en El Plantío. Terrazas sostiene sobre la evolución de Aduriz, que volvió al Athletic para después pasar por Mallorca y Valencia, que "fue ajustando la velocidad a su enorme precisión".