LEGANÉS

Cuéllar 'enmascara' al Leganés por una causa solidaria

El portero ha invertido cerca de 1.000 euros en comprar a sus compañeros mascarillas personalizadas. Con cada una se dona agua para ayudar a los hospitales COVID-19 de España.

Cuéllar 'enmascara' al Leganés por una causa solidaria
PABLO MORENO LALIGA

Muy repeinado y con la mirada desafiante, la mascarilla le profería un aspecto anómalo. Como si su piel fuera de tinta y a él lo hubieran arrancado de cualquier cómic moderno para ser personaje de ficción en la vida real. El rol, a gusto del consumidor: héroe o villano. Ahí sí, el aspecto de la foto de Pichu Cuéllar coincidía con su personalidad dicotómica sobre el verde. El portero del Leganés la subió a sus redes sociales apenas un día o dos después de retornar a los entrenamientos. El paralelismo con los tebeos, sin embargo, tenía un desajuste.

Lejos de esconder su identidad, la prenda protagonista, la mascarilla, la revelaba. En el lado derecho, una imagen suya, rabiando en un grito eterno, con el escudo del Leganés de fondo. ‘Cuéllar’, se leía en el lado izquierdo junto a su dorsal (el 1) y My Mask, el nombre de la empresa que fabrica esta protección ahora indispensable y con la que el propio Cuéllar ha tapado la boca (literal) de todos sus compañeros. También del cuerpo técnico pepinero, utilleros, fisioterapeutas e incluso personal de limpieza.

“En total Pichu habrá comprado unas 50 mascarillas para regalar a todos los integrantes del Leganés”, cuenta Diego Baeza, responsable de la propia My Mask (en internet, Mymaskonline.es) una compañía nacida de la “necesidad de reinventarnos” en tiempos de pandemia. Porque Diego no se dedicaba antes del COVID-19 a las mascarillas. Se dedicaba a fabricar material para vestir a ciclistas y deportistas de élite. La crisis llegó y decidió, junto a sus socios, pensar en un producto que se amoldara a los tiempos modernos y, de paso, que pudiera ayudar de alguna forma. Así nacieron estas máscaras.

Cada mascarilla dona agua contra el COVID-19

Máscaras llamativas por varios motivos. El fundamental y “más relevante”, insiste Diego, es que con cada compra se dona agua a la ONG Aguara, una asociación que se ocupaba, hasta hace no mucho, de llevar el líquido elemento a las zonas más necesitadas del mundo. Ahora, sin embargo, su tarea se ha volcado con los hospitales españoles que atienden el COVID-19. Muchos han sufrido (y aún sufren) problemas de abastecimiento de agua embotellada. “Nuestro objetivo es donar 150.000 litros de agua y ya llevamos un tercio”, revela Diego.

Sucede, además, que estas mascarillas son también especiales por su configuración técnica. Su forma, de “pico de águila”, además conferirle un aspecto moderno, de comic, tiene origen científico. “Necesitamos casi un mes y medio de investigación para desarrollarlo. Sirve para que sea más eficaz, al igual que el material de la mascarilla”, cuenta. Su tejido está homologado Aitex por uno de los pocos laboratorios que, en España, puede hacerlo. Es lavable y soporta hasta diez ciclos de lavado, esto es, “casi dos meses y algo”. Y lo más llamativo: son totalmente personalizables.

Desde Aguirre hasta las chicas de la limpieza

Como la mascarilla de Cuéllar, cada uno puede montarse su modelo a gusto con las imágenes y motivos que quiera. Tanto furor causó la foto entre sus compañeros del Leganés, que Pichu decidió regalárselo no sólo a ellos, sino también a los miembros del cuerpo técnico (Aguirre la porta de color rojo, como su chándal) e incluso a los trabajadores del club. Por ejemplo, a Rosa, una de las encargadas de limpiar los balones y demás material, ya no luce la mascarilla quirúrgica de los primeros entrenos, sino una de My Mask la que se lee su nombre claramente.

Aguirre y Rosa, una de las trabajadoras del Leganés, con su máscara.

“Ha sido duro crearlas porque Pichu es muy exigente y cabezón y ha estado apretándonos para que cada ejemplar quedara genial”, bromea Diego, que admite que el regalo le ha costado una pasta a Cuéllar. “Aunque seamos amigos, en cuestiones solidarias no se regatea. Cuéllar ha pagado todas las mascarillas, una por una”, aclara.

Los modelos personalizados cuestan 19,95 euros, así que el portero del Leganés ha invertido cerca de 1.000 euros en enmascarar a todo su equipo, que ahora, antes de cada sesión, luce el mismo aspecto de super héroes (o super villano) de su compañero de portería. Y todo por una causa solidaria.