MÁLAGA

Tres meses de administración judicial y sin los manejos de Al Thani

Se cumplen tres meses de la primera decisión de José María Muñoz como administrador judicial del Málaga, el muy celebrado despido del siniestro director general Richard Shaheen.

Tres meses de administración judicial y sin los manejos de Al Thani

Este jueves se cumplen tres meses desde que José María Muñoz tomó su primera decisión tras ser nombrado por la jueza, María Ángeles Ortiz, administrador judicial del Málaga Club de Fútbol: despedir a Richard Shaheen como director general del club, un personaje siniestro y con recovecos que usaba el club para que los empleados sacasen de paseo a su perro. Cobraba 300.000 euros del ala.

Muñoz cogió las riendas del club tras ser cesados de sus funciones Abdullah Al Thani (presidente) y sus hijos Nasser, Nayef y Rakan (miembros del consejo de administración). Además, la jueza les solicita una fianza de 5.443.556,24 euros, exactamente la misma cantidad que el jeque y sus hijos adeudan a las arcas.

La decisión de la magistrada vino tras admitir a trámite una querella presentada por la Asociación de Pequeños Accionistas (APA) y en la que el Ayuntamiento se personó como acusación por “administración desleal y apropiación indebida”. Según recogió el auto, estas medidas se adoptaron para “evitar" que la actividad supuestamente delictiva en la gestión del Málaga "se siga llevando a cabo por los supuestos responsables, con el consiguiente perjuicio e imposibilidad de restauración de la situación inicial si la misma continuase".

En un segundo auto, la jueza solicita a los Al Thani una fianza de 5.443.556,24 euros, exactamente la misma cantidad que el jeque y sus hijos adeudan a las arcas del club en concepto de varios préstamos personales y dos líneas de crédito que tienen abiertas con la entidad blanquiazul. “En caso de no constituirse la fianza, se procederá al embargo de bienes de su propiedad en cantidad suficiente para responder de las sumas que se les reclama”.

Los Al Thani ya no pueden tomar decisiones en el club, pero han presentado los correspondientes recursos, tanto para que se les devuelva el poder como para restituir como ‘interventor judicial’, al mencionado Shaheen.

Muñoz, que se encontró con una situación caótica, se ha visto obligado a tomar una serie de medidas como aceptar el traspaso de Antoñín al Granada por 1,5 millones de euros (criticado por Al Thani), rarificar a Sergio Pellicer (entrenador) y a Manolo Gaspar (director deportivo), dejar de entrenar en el Ciudad de Málaga para ahorrar medio millón de euros o iniciar un ERE que afectará a 50 empleados. Muñoz debe rendir cuentas de todas sus decisiones a la jueza.

Mientras tanto, y contra todo pronóstico, Al Thani guarda silencio tuitero (a ver lo que le dura) sin duda aconsejado por sus letrados que siguen con su estrategia para que el qatarí recupere el poder perdido.