EXTREMADURA

Manuel Franganillo: "Hay que intentar salvar la categoría"

El presidente del Extremadura habla después de recuperar la presidencia, en pleno Estado de Alarma. Repasa la situación económica, la vuelta del fútbol y su relación con la familia Oliver.

Manuel Franganillo, presidente del Extremadura.
DIARIO AS DIARIO AS

Manolo Franganillo, presidente del Extremadura UD, ha roto su silencio. El empresario almendralejense, que volvió a la presidencia del club extremeño en pleno Estado de Alarma, había mantenido silencio desde entonces, y ha sido ahora, con la vuelta también de los jugadores a los entrenamientos en grupo, cuando ha comparecido en el canal de Youtube del club. Precisamente, sobre ese regreso, ha señalado que "no fue difícil, pero sí extraña ante la situación en la que se produjo por el momento en el que estaba el país. Por eso no quise salir antes a hablar, la situación requería que la atención estuviera en otro lugar". Un tiempo, en las últimas semanas, que ha sido suficiente para "reorganizarlo todo, tanto la parte administrativa, como las otras parcelas del club. Quiero agradecer a todas las personas que han trabajado para mantener vivos los departamentos necesarios".

También se ha referido a la vuelta de la competición. "Hay que intentar salvar la categoría, será lo fundamental en nuestro caso. Soy optimista y confío plenamente en la plantilla, cuerpo técnico y en la afición. Estoy convencido de que podemos lograrlo". A pesar de su situación de excepcionalidad que vive el país, el máximo mandatario azulgrana tiene claro que el fútbol debe volver. "La salud es lo primero, pero se empezó a hablar de situaciones a muy largo plazo sin saber el contexto. Si vuelve el fútbol y la competición, es que muchas otras cosas estarán resueltas. No creo que nadie se atrevería a hacerlo de otra manera". Franganillo, defensor a ultranza de su afición, sí lamenta que la vuelta a los estadios se haga sin público. "Es lo que más me duele, ver los estadios vacíos. Me duele porque nuestra afición merecía acompañar al equipo. En las últimas temporadas, hemos conseguido muchos éxitos por culpa de nuestra afición y el no contar con ella será un hándicap importante". Una medida, la ausencia de público y la situación generada por el parón, que también ha tocado de lleno las arcas azulgranas. "Todos los clubes estamos mal porque ahora hay una crisis inesperada. Hay que hacer mucha ingeniería financiera y muchas previsiones de cara al futuro. Tendremos ahora mucha cautela y seriedad, desde el punto de vista empresarial".

Por último también habla de la situación institucional y de su relación con la familia Oliver, propietaria del 50 por ciento del accionariado. "Hubo una marejada muy grande. Mi opinión personal es que nos equivocamos ambas partes, a nivel societario. También lamento que gente externa al club aprovechasen la situación para mermar mi relación personal con Luis Oliver padre. La relación pasó por malos momentos, pero no soy rencoroso. Tengo que mirar por el club y lo mejor es llevarnos bien. Oliver cree que su ciclo en el Extremadura ha terminado y quiere empezar una nueva etapa en otro sitio. Ahora espero que podamos llegar a un buen acuerdo".