ITALIA | TOTTI

"Luis Enrique en Roma no lo hizo muy bien, tampoco tenía equipo para ganar"

El mítico capitán de la Roma habla en la Revista Líbero en una larga entrevista en la que repasa toda su carrera y también las veces que rechazó al Real Madrid.

Francesco Totti es todo un símbolo de Roma. El último gran capitán de los giallorossi habló en la Revista Líbero, que se podrá disfrutar al completo desde este martes, y dejó varias anécdotas interesantes como su primera visita al Coliseo hace "tres o cuatro años", sus infancia, sus inicios, su relación con Antonio Cassano, "su hermano menor" o sus posibles fichajes por el Real Madrid que nunca se dieron.

Roma o Lazio: "¿Por qué Roma o Lazio? A mí no me lo preguntes. Para mí Roma ciudad es la Roma. La Lazio no existe. No puedo hacer comparaciones. Eso no quiere decir que esté hablando mal de ellos, ni mucho menos. Para mí la Roma es única y sus hinchas también. Son pasionales, sentimentales, te dan todo por la camiseta".

Hincha de la Roma: "Para mí porque siempre fui hincha de la Roma. Fue mi sueño ponerme su camiseta, el número diez, el brazalete de capitán. Cuando lo alcancé quise conservarlo siempre muy bien. Esta es la suerte que tuve yo respecto a otros muchos. Si a eso se le añade que estoy en una ciudad, la más bonita del mundo… Mar, montaña, sol, amigos, familia… No la cambiaría por ninguna otra."

Oferta de la Lazio de juvenil: "Mi madre era de la Lazio por mi abuela. Yo estaba en la Lodigini, llamaron a mis padres y a mi hermano Riccardo para comentarle estas dos opciones. No hubo dudas, porque mi padre y mi hermano eran de la Roma. Elegí la Roma, pero ellos querían la Lazio porque pagaba. Por suerte, fue la mejor elección posible."

Sobre las veces que rechazó al Real Madrid: "Al menos dos. Recuerdo una de ellas, creo que en 2003. A mí me quedaba un año de contrato. Tuve algunos problemas con el presidente, y el Real Madrid me ofrecía lo que quisiera para ir allí. Me pagaban doce millones de euros netos al año más la mitad de los derechos de imagen. En total algo así como veinte, veinticinco millones. Y a la Roma mucho dinero. Yo, entre unas cosas y otras, tenía la intención de ir a un 80% de posibilidades. Además, con la Roma no era el mejor momento. Me ofrecían mucho, cualquier cosa, también el diez de Figo, que lo iban a vender al Inter. Allí estaba Raúl, capitán, símbolo del Madrid, era quien más ganaba. Cualquier jugador que llegara tenía que cobrar menos que él. o pensé mucho. Ilary (entonces aún no estaban casados) me decía que abandonaba su trabajo y venía conmigo. Al final Sensi me habló, aclaramos todo… Y me quedé. Fue una elección de corazón en la que pesaba mucho la familia, los amigos, la afición, la Roma. Tuve la sensación de hacer algo diferente a lo que normalmente hacen los demás, que no rechazan clubes de este tipo. Me sentía un gran jugador y, a la misma vez, diferente. Con amor hacia una camiseta. Jugar con ellos, pertenecer a ese grupo ya era fantástico. Luego, si no jugabas de inicio pues no pasaba nada. El Madrid no es un club normal. A todo el mundo le habría gustado jugar allí con ellos."

Relación con Cassano: "Cassano es un hermano menor. Vino a Roma por mí, porque dijo que yo era su ídolo. Estaba la Juve, que lo quería, pero él eligió la Roma. Quería jugar conmigo, estaba enamorado de mi fútbol. No tuvo una infancia fácil, así que cuando llegó a Roma me lo llevé a casa con mis padres".

Cassano en el entrenamiento: "Salvo a mí, Batistuta o Samuel, a los demás los masacraba. Zebina, Delvecchio, Tommasi… Cuando ellos fallaban un pase les decía: “Sei un pippone” (Eres un paquete). "Vete a trabajar en la farmacia". Te hacía comprender qué personalidad tenía. Él era joven y se encaraba con gente de treinta años. Es cierto que se equivocaba, porque hay que respetar siempre… Pero le conocíamos y ya sabíamos cómo era. Lo aceptábamos simplemente. A veces era incluso exagerado, porque no tenía límites, filtros, frenos. Cuando comenzaba no terminaba. Con Capello ha discutido millones de veces. Se perseguían el uno al otro en medio del campo de entrenamiento. He visto escenas increíbles, pero Fabio le amaba porque sabía que era un fenómeno. Capello quería buenos jugadores, con carácter, y Cassano lo era."

Retirada: "Soy coherente conmigo, con mi físico y mi cabeza. Sé que hay un inicio y un final. Pero hay jugadores como Messi, Ronaldo, yo… con el derecho a decidir. Yo le habría venido muy bien a la Roma incluso hoy, pero no porque soy Totti sino por el ambiente, jugadores, experiencia, márketing, por todo. Y tampoco tendría que haber jugado todos los partidos, sino uno sí y tres no. Veinte minutos en uno, la Copa..."

Etapa de Luis Enrique en Roma: "Luis Enrique en Roma no lo hizo muy bien, aunque es cierto que no tenía un equipo para ganar. Ya nos habíamos enfrentado como jugadores en el pasado, y me había dejado su sello: cinco puntos de sutura en la pierna".

Ganar en Roma: "Es especial porque se gana cada 20 años. Desgraciadamente es la realidad. Cuando la Juve gana, celebra sólo una noche, la del domingo. El lunes todo se acaba. En cambio, cuando nosotros ganamos con Capello, se celebró en Roma durante tres o cuatro meses. Una fiesta sin parar… Porque no estamos acostumbrados. No somos el Madrid o el Barça, fuertes también en Europa. Si ganamos tres ligas seguidas, quizás con la tercera frenamos esta euforia."

Papel del entrenador: "Cada uno tiene su opinión. Para mí es fundamental el entrenador, pero más como gestión que como capacidad de entrenar. Si tienes una plantilla de 20 estrellas es difícil decirle a uno de ellos cómo tiene que hacer la diagonal. Yo, si fuera entrenador, le diría: "ponte la camiseta y juega". ¿Qué le puede decir Zidane a Ramos? ¿Qué haga esto o lo otro? Pues no. Yo tengo que gestionar el grupo. Al estilo Mourinho, listo, inteligente. Se asume toda la responsabilidad y libera al equipo. Para mí ese es el concepto de gran entrenador."

Penaltis a lo Panenka y su 'cucchiao': "Sergio Ramos tiene calidad para hacerlo. Los tira muy bien, es un grandísimo jugador. Pero es verdad que hoy se ha convertido en un gesto banal incluso, como si fuera normal. El mío fue espontáneo; nació de una broma en un entrenamiento. Este gesto siempre me vino instintivo, pero no lo hacía por faltar el respeto a nadie.Cuando yo jugaba pensaba en quienes pagaban la entrada, en que se divirtieran. Me gustaba enloquecer a la gente y casi siempre lo conseguía. También en la Roma. Cuando yo veía a Zidane, a Ronaldo hacer esas cosas me identificaba con ellos. Por eso me gustaban tanto."

Zidane: "Creo que Zidane es uno de los cinco jugadores en todo el mundo que han hecho enloquecer a una hinchada. Completo, era elegante hiciera lo que hiciera. Tenía una cabeza, unos pies, un espíritu diferente al resto. Yo lo miraba, admiraba y daba gracias a la vida por darme esta posibilidad."

Monchi: "Con muchos altibajos. Nunca me sentí importante en el proyecto, aunque él para mí se trata de una personal leal, sincera, gran profesional. No fue fácil su cambio. Pasó de Sevilla, donde tuvo una carrera de 30 años, a Roma, donde todo el mundo espera el máximo. Llegó en un momento singular de la gestión americana, y creo que estuvo mal aconsejado. No se ha rodeado de las personas que verdaderamente le querían dejar hacer su trabajo. Ha confiado en otras que pensaban más a sí mismas."

Ser Totti: "Por una parte es bonito, pero por otra es muy complicado. Sobre todo en la vida privada. Cuando jugabas te exponías pero ya está. Era tu trabajo, lo asumías y punto. Pero la vida privada, como he dicho a lo largo de la entrevista, la limita mucho. Me tendría que ir a Cuba, lejos del mundo. Porque en ciudades como Londres, Madrid, Barcelona cuando voy de vacaciones es una masacre enorme. También en China. Espero que dentro diez años sea más tranquilo. Incluso hasta me olvidan en Roma.No se sabe, igual engordo y pierdo pelo. Hasta incluso podrían no reconocerme."

Visita al Coliseo: "En el Coliseo entré por primera vez hace tres o cuatro años. Parece surrealista porque llevo más de cuarenta años aquí. Y lo mismo con Via del Corso, donde hará casi treinta años que voy"