Las Palmas

Las Palmas desconfía del plan de LaLiga para reanudar la competición

Aythami y De la Bella ya se han pronunciado en contra de traslados y concentraciones. “El miedo puede aparecer cuando tengas viajar”, afirma este último.

Las Palmas desconfía del plan de LaLiga para reanudar la competición
Carlos Diaz-Recio LaLiga

En tiempo tan convulsos por cambiantes como estos que nos toca vivir, donde la pandemia del coronavirus sigue marcando cada paso que damos, la LaLiga sigue pendiente de su fecha de regreso a la competición. Los futbolistas, de momento, se tienen que conformar con entrenamientos individuales en sus respectivos centros de entrenamiento. Se sabe, en cualquier caso, que Tebas y los presidentes de los clubes quieren implementar concentraciones obligatorias, lo que sería de facto otra cuarentena, y jugar partidos cada 72 horas, quedando 11 jornadas en Segunda. Los futbolistas, claro, se muestran en contra.

No ha sentado bien en Las Palmas eso de tener que encerrarse en un hotel tras haberlo hecho en casa durante casi dos meses. "No vamos a concentrarnos cuando mueren 600 personas al día en el país", dijo Aythami en La Provincia en la segunda quincena de abril, con el COVID-19 pegando más duro que nunca. LaLiga sigue a expensas de Sanidad aunque Irene Lozano, presidenta del CSD, no da como definitiva, de momento, dicha exigencia.

Otro de los pesos pesados de la UD como es Alberto De la Bella también mostraba ayer, en la Ciudad Deportiva, sus reticencias. “No tengo miedo al contacto entrenando”, dijo el lateral catalán. La preocupación viene, en su caso, por otro lado: “El miedo puede ser cuando tengamos que viajar, visitar los aeropuertos, hospedarnos en hoteles, los protocolos futuros. Todo eso nos queda lejos, pero ahí va a estar el riesgo verdadero”. Ocurre que a Las Palmas, cuando se reanude la competición oficial, le esperan cinco partidos fuera de casa, ante Almería, Albacete, Huesca, Oviedo y Rayo Vallecano. Es decir: 10 aviones, como mínimo cinco de ida y cinco de vuelta, contando que sean vuelos sin escalas. Más los correspondientes hoteles.

La insularidad se pagará todavía más cara. El desplazamiento mínimo de Las Palmas, en este caso a Almería, ronda los 2.000 kilómetros. A más horas de viaje, menos de entrenamiento. Y en cualquier caso, de recuperación. “Cada uno, en casa, tiene que hacer las cosas bien sabiendo que luego vamos a jugar cada 72 horas. Será complicado jugar los partidos que restan. El ritmo y nivel que se verá no será el mismo que durante una temporada normal”, recordaba Aythami el pasado lunes.

Las criticadas concentraciones, además, implicarían que el esfuerzo económico que le espera estas semanas a la propia Unión Deportiva estas semanas sea todavía mayor, pues obligaría al club a sacar a los jugadores del ERTE y, por tanto, que la entidad asuma en su totalidad, sin la ayuda del Estado, la totalidad del sueldo de los futbolistas. “Creo que no se alargará el ERTE. Si empezamos con las concentraciones en hoteles como recomienda LaLiga, al final estaremos 24 horas trabajando si estamos encerrados”, evidenció el propio De la Bella. E insistió: “No creo que ningún jugador le gusten, sobre todo por nuestras familias. Hay que adaptarse a la excepcional que vive el país y perdonar una parte de nuestro sueldo, pero el porcentaje va a depender de si se reanuda la competición o no. El club ha tenido unas pérdidas y tendremos que hablar sobre ello”.

De momento no toca pensar en el curso que viene, pero se mantiene alerta. De la Bella, como todos sus compañeros, ya se rebajó el sueldo el verano pasado para echarle una mano a Las Palmas. “No vería bien que se rebajara los salarios de los que estamos aquí y luego se realicen fichajes grandes”, asegura.

Muchos futbolistas, no solo en Las Palmas, desconfían de este sistema de competición de urgencia. LaLiga, de momento, les ignora.