LA FUTBOLERÍA

Joaquín: "Cuando deje el fútbol voy a torear"

Joaquín atendió a AS en La Futbolería para hablar de las ganas de volver a jugar al fútbol y de la vida, desvelando a qué se dedicará cuando cuelgue las botas.

Joaquín: "Cuando deje el fútbol voy a torear"
MIGUEL ANGEL MORENATTI DIARIO AS

Joaquín atendió a AS a través de La Futbolería. Renovó los votos de su amor eterno al Betis y expresó sus enormes ganas de volver a jugar después del confinamiento. Repasó toda su carrera y reveló que es lo que hará cuando se retire del fútbol. El genio de El Puerto de Santa María habló de fútbol y de la vida.

¿Cómo ha sido la vuelta a los entrenamientos? ¿Ampollas? ¿Agujetas? Dos meses sin botas es mucho...

Está siendo duro, pero no tengo ampollas ni agujetas. Hay que ponerse a punto rápido. El equipo está bien de forma y deseando que empiece esto.

Cuéntenos cómo se hace el test, ¿le hizo daño el palito por la nariz?

No es que haga daño, es que es desagradable. Uno piensa que es en la nariz, pero el palo te llega hasta el acordeón.

¿Cómo va a jugar el Betis al derbi más largo de la historia?

El equipo está bien de forma. Nos fuimos ganando y esperamos volver igual. Si todos tenemos ganas jugar, imagínate con un partido de estas dimensiones y pudiendo darle esa alegría a nuestra afición…

A sus 38 años, ¿se ha impacientado más que el resto en la cuarentena porque cada día que pasaba te quedaba menos fútbol?

Hemos vivido una situación inimaginable, así que la mía personal con el fútbol ha quedado en un segundo plano. Lo que quiero es que se acabe con este bicho desagradable y que vuelva la normalidad lo antes posible. Voy a disfrutar de una manera o de otra lo que me queda de fútbol.

¿Su segunda etapa en el Betis le ha hecho pensar que no se debía haber ido nunca?

Yo nunca me he querido ir del Betis. Por circunstancias tuve que tomar una decisión, pero mi corazón no se quería ir nunca. Afortunadamente he podido disfrutar en el Valencia, en Málaga y en la Fiorentina, pero en mi cabeza estaba regresar. Esta segunda etapa nunca la hubiera podido imaginar, es un sueño cumplido.

¿Ha echado de menos a Lopera?

Me he acordado mucho de él porque mi vida ha estado ligada al Betis y a un presidente tan carismático como Lopera. He coincidido con él no hace mucho y lo pasado, pasado está y le pegué un abrazo.

¿Cómo está don Manuel? ¿Sigue al Betis igual?

Él sigue viendo a su Betis. Sigue siendo el mismo esté o no esté en el Betis.

¿Le hizo alguna más fuerte que mandarle a Albacete antes de fichar por el Valencia?

Tan gorda como esa no. Tuvimos unas pocas como la fiesta de Halloween, el detective y todo aquello, pero como lo de Albacete afortunadamente no.

Valencia, Málaga, Fiorentina… En todos los sitios demostraste tu calidad, le falló Florentino en llevarte al Madrid o fue más cosa de Lopera.

Fue un poco de todo. Don Manuel, que no lo ponía fácil por todo lo que pedía. Me iré con esa espinita de no haber jugado en un equipo de las dimensiones del Real Madrid porque he podido hacerlo. Pero no me recreo en ello. Me siento un afortunado y orgulloso del cariño de la gente.

Le quería para el Chelsea y fue para Sevilla, ¿por qué dejó, literalmente, tirado a Mourinho?

Primero porque no quería irme del Betis. Te cuento. Una semana antes habíamos jugado en el Bernabéu contra Inglaterra, yo hice un partidazo y estuvo allí José viéndolo. Nos enteramos de que tenía interés. Unos días después grabo un anuncio en Madrid y cuando vuelvo en el AVE me dice mi padre que Mourinho ha aterrizado en Sevilla, que estaba en el Alfonso XIII esperándome. Y yo en el tren dándole vueltas, pensando en Inglaterra, el frío, el idioma, que a las seis es de noche… Me formé un cacao en la cabeza y al llegar a Sevilla le dije: “Mira pa, que yo no voy a ir”. Y él me contesta que cómo no voy a ir. “Como vaya, me va a convencer”, le dije. Y no fui. Al día siguiente volvió Mourinho a Sevilla y Lopera me dijo que tenía que venderme por el futuro del club y que estaba en mis manos. Y yo le dije que no me vendiera. No lo tenía claro y no me fui.

Ya has perdonado a Koeman por dejarle fuera de la Eurocopa 2008, para mí es el gran culpable.

Sí, no soy rencoroso. Tengo gran admiración por Luis, pero fue injusto conmigo porque yo jugué toda aquella clasificación y me quedé fuera. Ese año con Koeman no me fue bien, pero no me merecía quedarme fuera de aquella Eurocopa.

Fallaste el penalti de la tanda del Mundial 2002 con 20 años y la gente te quiso más después de aquello…

¡No me acuerdo ni cómo jugué! Fue una pena porque hicimos un partido increíble. El penalti no lo tiro mal, lo tiro peor (dice mientras lo ve en la imagen). El portero se adelanta, pero lo tiro mal. Fue una pena que hicimos un gran Mundial.

¿Se imagina vivir sin redes sociales?

¡Uf! Sería complicado. Nos hemos esclavizado un poquito. Tiene su punto, pero en exceso te puede pasar factura.

¿Ha pensado qué va a hacer después de la retirada? ¿Quiere ser entrenador?

Cuanto más se acerca me llama un poco más la atención. Sí quiero sacarme el carnet y verme cómo me desenvolvería, pero no tengo decidido dedicarme a ello.

¿Quiere ser torero?

Torero sí, pero es muy difícil. Y sí, quiero torear cuando deje el fútbol, quiero pegarme esa pincelada que siempre he tenido desde pequeño. Siempre con el respeto a esa profesión, a los toreros y a todo lo que mueve este mundo y esta pasión tan bonita, me gustaría hacer algo bonito y beneficioso con toda la gente del mundo del toro.

De pequeño iba a torero y le quitaron sus padres la idea.

Lo hacía todo para torear. Me apunté a la escuela taurina de El Puerto y cuando vio mi madre que aquello se ponía serio, le dijo a mi padre que me apuntara al fútbol que aquello no le hacía ninguna gracia, que se sufre mucho. Gracias al fútbol he podido conocer más el mundo del toreo.

¿Sigue toreando de salón?

He toreado bastante durante la cuarentena, lo que pasa es cuando toreas de salón se ven muchos los defectos y en el segundo muletazo tiraba la muleta, el capote, lo tiraba todo. Como toreas tan despacito, pues no veía en ningún muletazo. Pero sí, he toreado bastante de salón en el confinamiento.

Preguntaron a Setién hace unos días qué jugador ficharía y dijo a Joaquín. ¿Cómo es Setién en el vestuario?

Solo puedo hablar cosas buenas de Quique. Nos hemos entendido muy bien en lo personal y en lo profesional. Desde que llegó me trató fenomenal. Tuvimos una relación muy especial y hemos hablado mucho. Nadie se podía imaginar que él pudiera hacer lo que hizo con el Betis. Cuando hablamos de un fútbol de toque, el tiqui-taca, siempre hablamos de un equipo con grandísimos fichajes como un Barça o un Madrid, y él fue capaz. Desde el primer día dijo que su objetivo es que el Betis jugara al fútbol y mediante el fútbol vendrán las victorias. Eso nos transmitió como entrenador: lo más importante es el balón. A mí me ganó porque yo tengo una edad y lo de ir detrás del balón ya no me servía (risas).