ESPANYOL

Wu Lei sugiere implantar un saludo para la nueva normalidad

El delantero del Espanyol propone el ‘gong shou’, que hace más de 2.000 años se practica en China, y que supliría los apretones de mano e incluso los abrazos de gol.

Wu Lei sugiere implantar un saludo para la nueva normalidad
Carlos Mira RCDE

La vuelta a los entrenamientos manteniendo la distancia social, como en el resto de facetas de la vida cotidiana, ha impedido también retratar esas imágenes de reencuentro tan propias de la ‘vieja’ normalidad: abrazos, manos encajadas, besos… Y lo mismo sucederá si regresa LaLiga: ¿cómo se festejarán los goles, las victorias? En el Espanyol, Wu Lei puede tener la patente de los saludos y las celebraciones para la nueva normalidad.

El atacante perico no se ha inventado una fórmula, sino que sugiere en su dietario importarla desde su país, China, donde hace milenios que se practica. Se trata de un saludo conocido como ‘gong shou’ que consiste en cerrar el puño de la mano derecha y envolverlo por encima con la palma de la mano izquierda, en el caso de los hombres, o al revés, si lo realizan las mujeres. Una manera de mostrarse afecto sin que peligre la salud de nadie.

De hecho, la llegada de la COVID-19 lo ha recuperado para la cultura china, ya que en Pekín incluso se recomienda emplearlo como alternativa al nada aconsejable apretón de manos, que está estrictamente prohibido mediante carteles rojos que se sitúan por toda la capital del gigante asiático. El ‘gong shou’ vendría a ser para China lo que en la cultura occidental se está instaurando como el saludo codo con codo, pero con mucha más tradición.

El saludo se inventó hace más de 3.000 años, durante la dinastía Zhou, en que se creó como señal de que no se iba armado, y por tanto se venía en son de paz, cuando lo normal era portar armas o al menos amenazar con ellas si te encontrabas con un desconocido.

El saludo que propone Wu Lei es tan popular en China que lo realizan incluso los presentadores de informativos del canal público CCTV.

Después se convirtió en un gesto de gratitud y de respeto, hasta que con la progresiva implantación de los británicos al continente asiático (especialmente, en Hong Kong), se fue sustituyendo paulatinamente por el apretón de manos occidental. Hasta la pandemia de coronavirus se empleaba en ocasiones como bodas, fiestas de cumpleaños, el Año Nuevo o despedidas señaladas. Y ahora, puede que también en el fútbol.