REAL SOCIEDAD

La Real acelera para volver a su gran nivel de forma

Imanol Alguacil y su cuerpo técnico diseña una semana exigente con cinco entrenamientos individuales seguidos en la segunda semana de sesiones de la fase 1 del protocolo de la liga

08/05/20 PRIMER ENTRENAMIENTO DE LA REAL SOCIEDAD DESPUES DEL CONFINAMIENTO POR CORONAVIUS COVID-19  IMANOL ALGUACIL ENTRENADOR
Manix Diaz de Rada/real sociedad DIARIO AS

La Real Sociedad pisa el acelerador en Zubieta para intentar recuperar cuanto antes el espectacular nivel de forma que tenían sus jugadores antes de que se detuviese el fútbol por culpa de la crisis sanitaria del coronavirus. El equipo txuri-urdin ya ha puesto en marcha la segunda semana de trabajo de esta fase 1 de vuelta al fútbol con entrenamientos individuales. Lo ha hecho con intensidad, con mucho físico sin balón, pero sobre todo empezando ya a introducir el balón en la mayoría de sus ejercicios. Por delante, cinco sesiones matinales en Zubieta desde las nueve de la mañana para seguir avanzando en la desescalada en el fútbol. La idea es que a partir de la próxima semana se puedan introducir entrenamientos con grupos reducidos. Será otro paso más en esta pretemporada atípica de cinco semanas, contando con que se reanude el fútbol a partir del 19 de junio.

Imanol Alguacil, a falta de poder dirigir entrenamiento tácticos con los que introducir los conceptos que hará falta recordar para que la Real recuperar su estado de gracia anterior a esta pandemia, se limita a seguir todo el trabajo que hacen sus jugadores desde el centro del campo principal de Zubieta. Pero lejos de adoptar una actitud pasiva, el entrenador oriotarra aprovecha para conversar con sus jugadores manteniendo la prudente distancia de seguridad, y para exigirles y animarles en cada ejercicio con balón que llevan a cabo sus futbolistas. Distribuidos en franjas horarias, todos los integrantes de la plantilla realista van pasando por delante de sus ojos, mientras él permanece todo el tiempo que duran estas largas sesiones iniciales con las que Zubieta se ha vuelto a llenar de actividad.

Protegido por una mascarilla y guantes, el entrenador realista observa, controla y dirige todo el trabajo, mientras son sus preparadores físicos y ayudantes los que llevan la voz cantante. Por el momento, los jugadores no entran en contacto entre ellos, y se limitan a hacer de forma individual diferentes ejercicios físicos y un circuito por todo el campo con el balón como protagonistas, mientras son exigidos para que aumenten el ritmo de su trabajo.

Justo al lado, el entrenador de porteros del primer equipo, Luis Llopis, exprime a los dos porteros con los que puede trabajar, Miguel Ángel Moyá y Andoni Zubiaurre. De entrada, no puede preparar todo el trabajo que acostumbra a hacer con ellos por el protocolo de seguridad, pero sí hace mucho trabajo de suelo, aunque en estos primeros entrenamientos se trata de que los porteros vuelvan a coger sensaciones sobre el césped después de dos meses entrenando sólo en casa. Falta Alex Remiro, en régimen de aislamiento por el positivo en el test serológico. En las próximas horas está previsto que se le vuelvan a hacer las pruebas del coronavirus, y si da negativo, lo normal es que a partir del lunes se incorpore al trabajo en Zubieta.