RAYO VALLECANO

La encrucijada del Rayo-Albacete

De reanudarse LaLiga podría ser el primer partido que se dispute. El calendario se aprieta y urge que todos los equipos tengan el mismo número de encuentros por si se produce una cancelación.

Zozulia, en el partido de Vallecas.
CHEMA DIAZ DIARIO AS

Para el común de los equipos, LaLiga se reanudará con once citas pendientes. Once jornadas en las que se debe dilucidar el futuro del campeonato tanto en Primera como en Segunda División. De esos 42 conjuntos, sólo dos se encuentran en una situación especial: Rayo y Albacete, que tienen un partido más. Aquel suspendido en el descanso, por los insultos de una parte de la grada de Vallecas al jugador rival Zozulia (se le gritó 'Roman Zozulia, un puto nazi', tal y como recogió el acta de López Toca), el pasado 15 de diciembre de 2019.

Ese partido interminable podría convertirse en el primero que se dispute en este tramo final de Liga. Eso sí, Rayo y Albacete siguen pendientes de la resolución del TAD —mientras dure el estado de alarma se paralizan todos los procesos administrativos—, que concedió la cautelar al club franjirrojo. Esto supuso un nuevo aplazamiento del encuentro, que se había fijado para el 19 de febrero a las 20:00 horas. De hecho, se terminó jugando antes el choque correspondiente a la segunda vuelta (1-1, en el Belmonte) que éste de la primera.

La reanudación del campeonato supondrá un auténtico galimatías a la hora de cuadrar el calendario, ya que se va a tener que jugar cada 72 horas. Intercalando partidos miércoles y domingos durante varias semanas. Con ese escenario, convendría encajar ese Rayo-Albacete cuanto antes. No sólo por una necesidad organizativa (el calendario estará cargado y muy apretado) sino también para que todos los equipos tengan los mismos partidos, un punto fundamental respecto al criterio que la RFEF ha decidido aplicar para los puestos europeos si LaLiga tuviera que suspenderse.

La Federación se basa en "la clasificación de la última jornada de Primera previa a la fecha límite en la que concurra igualdad de número de partidos disputados por los 20 equipos". Algo que supondría un auténtico tsunami en Segunda, dado que no se atendería a la clasificación correspondiente al término de la trigesimoprimera jornada (8 de marzo) sino a la decimonovena (6 de diciembre) para tomar cualquier decisión. Por lo que, en ese hipotético caso, el ascenso sería para Cádiz y Almería (no Zaragoza) y el descenso lo ocuparían Tenerife, Extremadura, Racing y Deportivo (el Lugo se escaparía en detrimento de los isleños).

Por ahora son todo incógnitas, aunque Paco Jémez confirmó esta teoría. "La idea es que el Rayo-Albacete sea el primer partido tras la vuelta porque si no luego no va a haber tiempo. El problema es que el caso está en el TAD. Ese Tribunal no depende de LaLiga", argumentó el técnico franjirrojo en 'Unión Rayo'. Lo único que parece seguro es que el encuentro se jugaría a puerta cerrada por la epidemia de coronavirus, más allá de lo que finalmente suceda con la sanción, que consistía en la disputa de la segunda mitad sin público, 18.000€ de multa para la entidad madrileña y el cierre del Fondo del estadio de Vallecas durante dos choques.