HÉRCULES

El Hércules se salva por la pandemia, pero debe resetearse

El club celebra su permanencia en la categoría después de su pésima temporada. La entidad tiene que empezar de cero.

El Hércules se salva por la pandemia, pero debe resetearse
FITO GONZALEZ DIARIO AS

El Hércules militará la próxima temporada en Segunda División B. La decisión de la Federación Española de suspender la Liga regular y dejar sin efecto los descensos ha salvado al club alicantino de Tercera. La pandemia ha rescatado un proyecto que caminaba hacia la cuarta categoría del fútbol nacional. A falta de diez jornadas para el final, el equipo de Antonio Moreno estaba a dos puntos de la permanencia y las sensaciones, tras un turbulento año, no eran las mejores.

El club está a la espera de que la Asamblea oficialice por última vez la propuesta de Rubiales, pero la salvación ya se celebra en las oficinas del Rico Pérez. Pese a la permanencia, el Hércules necesita resetearse y borrar lo que ha sido un año para olvidar.

Para empezar, la entidad debe definir su proyecto, empezando por los despachos. No se descarta que Ramírez dé un paso a un lado y deje de aportar económicamente, mientras que Ortiz anunció hace unos meses que quería escuchar ofertas por el club y estaba dispuesto a vender. La incertidumbre es máxima en el Hércules, pero se da por hecho que el presupuesto se puede reducir hasta casi la mitad de cara al curso que viene por la falta de ingresos por taquillas y abonos. El club presupuesta casi un millón de euros en este concepto que este año no estarán disponibles si se juega a puerta vacía.

La plantilla y el cuerpo técnico también necesitan un cambio profundo. La primera decisión deportiva debe ser la de firmar un director deportivo o apostar por una comisión. Paquito Escudero y Francisco Martínez finalizan contrato en junio y su futuro está en el aire. A partir de ahí, habrá que fichar un entrenador porque Antonio Moreno no seguirá al frente del primer equipo. La plantilla también sufrirá un cambio drástico. El presupuesto será inferior y habrá que decir adiós o renegociar los altos contratos que todavía hay en el vestuario. El Hércules 2020-21, el que se ha salvado por la pandemia, necesita empezar de cero e implantar cuanto antes las bases de su futuro.