LEGANÉS

La tarde que el Leganés se hizo inmune a Cristiano Ronaldo

El Leganés es el único equipo de la Liga al que Cristiano jamás ha hecho un gol. Hace dos años se jugó el último Real Madrid - Leganés en el que pudo lograrlo.

La tarde que el Leganés se hizo inmune a Cristiano Ronaldo
jesus rubio DIARIO AS

Hace dos años, aquel 28 de abril de 2018, Cristiano Ronaldo dejó escapar la oportunidad. Era su último tren. Nadie lo sabía, claro. Apenas un mes más tarde, tras alzar la Decimotercera, cogió las maletas y se fue. Pero antes, cuando el Santiago Bernabéu abrió sus puertas para acoger el partido de la 35ª jornada frente al Leganés, Cristiano aún parecía eterno vestido de blanco, una camiseta con la que ha goleado a todos los rivales que tuvo en LaLiga. A todos menos a uno. Precisamente al Leganés.

Una mirada estadística ayuda a entender el relativo hito de los blanquiazules. Porque a lo largo de su carrera, entre todos sus clubes y la selección de Portugal, el ariete ahora en la Juventus ha marcado a 155 rivales. Y sólo 66 de los que lo tuvo enfrente terminaron sin que le marcara un gol. Uno de ellos, el único en Primera, el Lega.

Por eso aquella tarde de abril era la última oportunidad de que el portugués lograra romper una barrera con truco a pie de página. Sí, es verdad que Cristiano Ronaldo no ha marcado jamás al Leganés, pero también es cierto que unos y otros sólo se cruzaron una vez en la carrera del luso. Fue en la primera campaña de los pepineros en Liga, cuando rindieron visita al Paseo de la Castellana: 6 de noviembre de 2016. Fecha histórica que contemplaron 2.500 blanquiazules en las gradas merengues.

Una mala mañana

El resultado de aquel partido de domingo disputado al mediodía fue una derrota (3-0) que no aplacó el ánimo pepinero. Los aficionados forasteros se marcharon entonando el viejo himno del "donde quiera que se encuentre" y con el premio menor de que CR7 no les hizo ni un gol. Incluso Mateu Lahoz, el árbitro, le mostró amarilla, la única que vio en Liga en aquel campeonato. Los tres tantos los marcaron Bale (por partida doble) y Morata cuando el escudo que portaba era el merengue y no el colchonero.

Tres zarpazos que sufrió Serantes antes de su grave lesión (fue el último gran partido que disputó el portero de Barakaldo, la siguiente salida fue la de la desgracia en Cornellá) y que vivieron de cerca Mantovani e Insua, encargados de frenar al Bicho. También Bustinza, que ejerció de lateral derecho y que, por posición, fue el que más veces tuvo que medirse al luso. Su trabajo le costó secarlo.

La tradición de Zidane

Desde entonces no hubo más enfrentamientos Cristiano - Leganés. Y todo fue culpa de Zidane, que en aquella temporada desplegó en su máximo esplendor su famosa estratagema del Plan A y Plan B. Para el primero quedaban los titulares y rivales de altura. Para los segundos, los suplentes y rivales menores. A este último escenario pertenecía el Leganés, pero no CR7.

Así que en los siguientes cinco duelos entre pepineros y merengues, el cinco veces Balón de Oro no jugó ni uno. Ni siquiera en el Pepinazo copero con el que los del sur de la capital humillaron en su hogar al rico vecino del norte. Cristiano no fue ni convocado visto que en la ida el Real Madrid venció 0-1. No parecía necesario, entendió un Zidane que mosqueó con su convocatoria a Florentino Pérez. Así lo confesó a la presidenta del Lega, a Victoria Pavón, en el palco merengue.

El caso es que el siguiente partido que midió a unos y a otros fue aquel de Liga del 28 de abril, hace hoy justo dos años. Con los blancos descolgados en la Liga, pero la vuelta de las semis de Champions esperando a la vuelta de la esquina (se jugó pocos días después), Zidane repitió costumbre y dejó fuera a Cristiano Ronaldo. Lo que vino después es historia. Historia en la que el Leganés representa un punto negro en el currículum de Cristiano. El único equipo de LaLiga al que jamás hizo un gol con la camiseta del Real Madrid.