REAL VALLADOLID

Los ejemplos en los que el Pucela y el CBC Valladolid pueden mirarse

Real Madrid y Barcelona al margen, Alavés y Real Betis son los clubes que comparten experiencias entre fútbol y baloncesto.

Los ejemplos en los que el Pucela y el CBC Valladolid pueden mirarse
Sergio Mazuelas

Las conversaciones mantenidas por Mike Hansen y Ronaldo para vincular al Club Baloncesto Ciudad de Valladolid y al Real Valladolid, de las que este periódico ya se ha hecho eco, no son inéditas en la ciudad ni en el mundo del deporte. Sí son un estímulo que podría relanzar más si cabe el basket en la ciudad, toda vez que la unión favorecería el desarrollo de 'las ardillas' en sus aspiraciones de que Pisuerga vuelva a respirar ACB.

En los libros de historia del deporte local hay un capítulo dedicado a los inicios de los años 90, a cuando Gonzalo Gonzalo accedió a la presidencia del Real Valladolid siendo previamente dirigente del histórico Fórum. En el entorno de élite varios son los espejos en los que los clubes pueden mirarse a la hora de intentar llevar a cabo dicha ligazón, sin tener en cuenta a Real Madrid o Barcelona, entidades deportivas de personalidad jurídica diferente a las que, al contrario que a las sociedades anónimas, la ley no les prohíbe tener secciones propias.

El más reciente en el tiempo es el del Real Betis, que en enero de 2017 adquirió el Club Baloncesto Sevilla por una cantidad simbólica de un euro. Acuciada por las deudas, abocada quizás incluso a la desaparición, la entidad de baloncesto fue adquirida por la de fútbol, que se hizo con el 99,9% de las acciones. Esto provocó el cambio del nombre fundacional del Club Baloncesto Sevilla, que pasó a llamarse oficialmente Real Betis Baloncesto en 2018 y compite en ACB actualmente con el nombre comercial de Coosur Real Betis.

La relación entre Deportivo Alavés y Baskonia es anterior y a la inversa: se produjo en 2011, cuando el equipo de fútbol vagaba por la Segunda División B, arruinado después del 'huracán Piterman', y después de la apuesta salvadora de Josean Querejeta, máximo accionista de Saski Baskonia. Desde entonces el Alavés ha conseguido volver a Primera y, de la mano del basket, convertirse en una entidad moderna y saneada.

En esta ocasión no hubo cambio en el nombre del club; se mantuvo la nomenclatura histórica bajo el denominado Grupo Baskonia-Alavés, que cuenta con proyectos comunes de diversa índole. Aquello contó con el apoyo de las instituciones, uno que se prevé en el supuesto de que en Valladolid estos dos deportes se unan. De hacerlo, no obstante, habría diferencias 'obligadas' en el proceso, habida cuenta de que las entidades anteriores estaban ya constituidas en sociedad anónima deportiva y de que el CBC Valladolid debe pasar todavía por este proceso.