LEGANÉS

Javier Aguirre: "Que se juegue, que nos salvamos"

El entrenador del Leganés insiste en su anhelo por retomar la competición convencido de que podrán salvar la categoría. "Estoy en contacto permanente como mis jugadores"

Javier Aguirre: "Que se juegue, que nos salvamos"
JAVIER GANDUL DIARIO AS

Javier Aguirre, entrenador del Leganés, mostró su confianza en la salvación del equipo en caso de que el torneo se retome después del parón por la crisis del Covid-19. El técnico mexicano desveló en una entrevista en Onda Cero que, durante una charla con el dueño del equipo, con Felipe Moreno, le pidió al dirigente que se retomara el torneo para lograr la permanencia sobre el césped y no en los despachos.

"Le decía hoy a mi presidente: que se juegue, presi, que nos salvamos", comentó el Vasco durante una entrevista en la que aclaró que está en contacto permanente con su plantilla, no sólo para seguir su trabajo diario, sino también para conocer la evolución de las negociaciones entre el club y futbolistas a propósito de los recortes salariales. 

"Estamos muy en contacto con los jugadores", comenzó a explicar. "Están en plena negociación con el club sobre qué porcentaje les van a rebajar si no hay Liga, si vamos al ERTE. Me llaman, me preguntan los capitanes...", desveló Aguirre. Como viene contando el diario AS, las posturas actuales entre club y futbolistas a propósito de estos recortes están alejadas. La opción del expediente está cobrando peso.

"Ellos están en contacto con mi preparador físico y yo de vez en cuando les mando algún saludo. Pobres míos. Unos están mejores que otros. No todos tienen facilidades", siguió en sus explicaciones.

"Los porteros sí que me preocupan"

Aguirre está preocupado por aquellos jugadores que no tienen casas grandes, con jardín o espacios para entrenar, viviendas amplias para afrontar el confinamiento. También le preocupa los que viven solos "como Ósquitar o Bryan" o los porteros, posición que entiende que está siendo la que más sufre con el confinamiento.

"Si nos van a hacer protocolos para volver, que volvieran primero los arqueros. Pobrecitos. Cómo se pierden. Los jugadores de campo... bueno, es verdad que pierden las distancias, esos golpeos de balón... pero los porteros... Ellos sí que pierden distancias, sentidos del arco... ellos sí que me preocupan", añadió el preparador mexicano. 

Una posible vuelta que se intuye lejana. "No lo tengo clarinete", empezó a comentar Aguirre. "vamos a estar confinados mínimo hasta mayo. Quizá poder empezar en agosto...Es un buen puzzle. A ver cómo se resuelve. Pero lo importante es que seamos disciplinados. Las cifras son desalentadoras", se mostró preocupado.

Pone el preparador pepinero primero la salud que el resto, incluido el fútbol, pero también añade que el retorno del deporte rey, sea en el formato que sea, podría ayudar mucho en estos tiempos complicados. "El fútbol en todo esto es un servicio social. Encender la tele y ver un partido. Te encantaría. Aunque sea a puerta cerrada, verlo por televisión siempre viene bien", comentó.

El pilates y preocupación a distancia

Más allá de lo deportivo, Javier Aguirre tuvo tiempo para, entre bromas, con su habitual tono afable, desvelar algunas intimidades de cómo está afrontando todo el confinamiento. "Lo llevamos cada día mejor. No he engordado mucho, me cortó el pelo mi mujer...", se arrancó a describir. 

¿Y lo de hacer deporte en casa? "A mi edad no tengo modo de hacer nada aeróbico, ni bicicleta ni cinta, pero sí hago alguna tontería para hacer fuerza, hacer algún estiramiento, la espalda que me da algo de guerra. ¿Pilates? Pilates es buenísimo... buenísimo. Cerca de casa yo iba a pilates con mi mujer", contó entre risas antes de ponerse serio y mirar a su país, donde tiene a parte de su familia. 

"Mis dos hijos de México no están tan jodidos como aquí. Allí no hay tanta rigidez porque no están tan jodidos como aquí. No sé qué carambolas pasa, si es por el clima, porque los mexicanos tenemos un sistema inmunológico a prueba de balas... pero no está siendo tan fuerte", concluyó Javier Aguirre.