RACING

El contrato de Pablo Torre marca el camino de un nuevo Racing

Es la primera gran apuesta por la cantera del Grupo Pitma y la ha liderado uno de los propietarios, Pedro Ortiz, sin la participación del director deportivo

El contrato de Pablo Torre marca el camino de un nuevo Racing
Nacho Cubero DIARIO AS

Fichar por cinco temporadas a Pablo Torre, la joya de las Instalaciones Nando Yosu, peleando contra ofertas más poderosas, como la de la Real Sociedad, es mucho más que contratar un jugador con un futuro prometedor. Es estrategia de club. Y más todavía que esa operación se haga, por primera vez, con la involucración personal de uno de los dueños del club, es altamente significativo. Ni Pedro Ortiz ni Alfredo Pérez habían bajado hasta ahora 'al barro', a la negociación directa con futbolistas o técnicos. Chuti Molina había monopolizado ese papel en contratos profesionales y Justo Sisniega de había encargado de las modestas negociaciones de la base.

Pedro Ortiz tuvo que comenzar, además, esta negociación aclarando a Esteban Torre, padre del jugador, que las declaraciones que hizo Alfredo Pérez, presidente de la entidad, en las que afirmaba que él no había querido firmar un contrato para su hijo habían sido un malentendido. La realidad es que no se le había ofrecido ningún contrato hasta hace un mes y medio. Es más, el Racing ha sido el último club de una larga lista en llegar a presentar su propuesta. El racinguismo de Pablo Torre y las ideas claras que tiene su familia sobre que la mejor manera de formar como persona y como futuro profesional del fútbol es hacerlo desde su propio entorno ha ayudado al éxito de la negociación.

El contrato con Pablo Torre, 17 años recién cumplidos, hasta el 30 de junio de 2025 (y la manera en que se ha hecho) parece avalar que hay un interés serio en apostar por el talento de la casa. Refrenda así la importancia del contrato firmado con Marco Camus hasta el 30 de junio de 2022 (otro proyecto de gran futbolista que rechazó muchas ofertas, llamado a ser el primer jugador nacido en el siglo XXI en debutar en el primer equipo). Incluso la nueva actitud demostrada por el club cuando expulsó fulminantemente del Infantil a un jugador cuando contrastó que había llegado a una acuerdo para irse a la Real Sociedad. Hasta ahora el Racing había soportado este tipo de situaciones sin mover un músculo.

Si la apuesta por la cantera es seria, el próximo paso será limitar el número de fichas en la primera plantilla, tal y como han recomendado a Alfredo Pérez y a Pedro Ortiz desde dentro y desde fuera de la casa. Con 25 jugadores profesionales es muy complicado que ningún entrenador encuentre tiempo y espacio para la cantera. Este año, de 30 jugadores que han disputado minutos en Segunda, solo hay uno que salió de las Instalaciones, Mario Ortiz, que ya tiene 31 años y estuvo 9 temporadas fuera. Sergio Ruiz e Iván Crespo son también cántabros, pero no salieron del fútbol base del Racing.