Barcelona

El último milagro de Johan Cruyff cumple 25 años

El 12 de abril de 1995 Johan Cruyff formalizó su Fundación, una herramienta admirable para la inclusión de niños discapacitados que fue su mejor obra.

El último milagro de Johan Cruyff cumple 25 años
JOAQUIN CORCHERO ARCOS DIARIO AS

El 12 de abril de 1995, Jaume Roures esperaba a Johan Cruyff en una notaría de Barcelona. Explica el empresario catalán que pocas veces había visto a Johan acudir a una cita más feliz y de tan buen humor. Llegó, pagó 10 millones de pesetas, que en esa época era un dineral, y quedó constituida la Cruyff Foundation. El último milagro de Johan y que desde entonces es un elemento vital para la inclusión en el deporte de niños y niñas de todo el mundo con especial atención a los que necesitan más cuidados para facilitarles la oportunidad de practicar deporte.

“Actualmente la Fundación dispone de 273 campos deportivos (las Cruyff Courts) en 20 países que semanalmente son utilizados por 200.000 niños con o sin discapacidad, además de los 90.000 que usan semanalmente los Patio 14”, explica Pati Roura, la directora de la Fundación.

Roures fue junto a Johan el padre de la idea “porque él, a pesar de la falsa fama de que era un pesetero, que es absolutamente mentira, siempre estuvo preocupado y dispuesto a ayudar a todo el mundo. Ya lo hacía con los Special Olympics y de manera algo desordenada. Lo que le dimos con la Fundación fue un método y una estrategia”.

El Fundación Cruyff no sólo da un espacio al aire libre para que los niños practiquen deporte sino que sensibiliza a los niños sin discapacidad de cara a aceptar un mundo que les es ajeno.

“Vamos a los colegios para que niños de 10 ó 11 años disputen torneos deportivos en silla de ruedas o jueguen a deportes de discapacitados para que vean lo difícil que es. Ahora que estamos en confinamiento, queda claro la visión y la generosidad de Johan. Tener instalaciones para que los niños hagan deporte al aire libre es algo impagable, especialmente para los discapacitados”, afirma Roura.

A causa del coronavirus, las Cruyff Courts está ahora cerradas, pero en cuanto se abra el confinamiento se volverán a llenar de niños y se volverá a celebrar el Open Day, que como recuerda Roures “era el día favorito de Johan. No iba a ayudar, era uno más y jugaba con todos los niños. Era la obra de su vida y de la que estaba más satisfecho”.