REAL MADRID

El Madrid se queda sin gira

La cancelación de la International Champions Cup le deja sin 15M€, el márketing que generaría el Clásico en Las Vegas y altera de lleno la planificación de la pretemporada… Otro revés.

El Madrid se queda sin gira

Al Real Madrid se le siguen acumulando reveses económicos por culpa de la pandemia del COVID-19. La incertidumbre sobre si volverá la competición, el recorte salarial a la plantilla, y ahora la gira de pretemporada. La expansión imparable del coronavirus por Estados Unidos y la posible congestión del calendario oficial en verano ha confirmado los temores que había en el club, que como informó AS el pasado 18 de marzo, veía peligrar su habitual gira veraniega por el continente americano. La International Champions Cup, el torneo que aglutina los amistosos madridistas en suelo estadounidense y le genera unos considerables ingresos al Madrid, se ha venido abajo y su edición de 2020 ha sido oficialmente cancelada. Esa suspensión se ha llevado consigo uno de los eventos del verano: el segundo Clásico en Estados Unidos. En total, cerca de 15M€ que no entrarán en las arcas blancas…

No es un golpe menor. Además del interés deportivo de preparar las temporadas con ‘bolos’ veraniegos ante rivales de calado (Barça, Atlético, Bayern, United y City, PSG… han sido rivales recientes en la ICC), hay un claro incentivo económico. El Madrid precibió el pasado verano en torno a 12 millones por sus tres amistosos en EEUU, entre ellos el Derbi en Nueva Jersey. Una fuente de dinero que reflejan las propias cuentas del club. Las últimas cifras publicadas por el Madrid en sus cuentas, las correspondientes a la campaña 2018-19, reseñan un ingreso de 10,8 millones de euros por amistosos, generados en la gira de aquella pretemporada. La temporada pasada se movió en cifras ligeramente superiores, pero este curso se iba a mejorar con ese Clásico en un nuevo estadio de Las Vegas… o en Los Ángeles.

Porque esa podía haber sido la sorpresa de última hora. La negociación para albergar ese segundo Real Madrid-Barcelona se había dirigido también al nuevo flamante y estadio en la ciudad angelina, el SoFi Stadium, según ha informado Los Angeles Times. El recinto que alojará a dos franquicias de la NFL también quería, como el también nuevo estadio en Las Vegas (el Allegiant Stadium), ponerse de largo con un Clásico planetario.

El márketing del club se desangra

No jugar en el apetecible mercado estadounidense contra el Barcelona, la otra superpotencia española, es además un golpe que se siente a niveles publicitarios. El márketing es el gran área de expansión económica del Madrid y en la campaña 2018-19 le supuso 288 millones de euros directos a las arcas. Para esta campaña, el presupuesto aprobado esperaba 363M€ por esta vía, una cantidad que el coronavirus hace imposible alcanzar. Quedarse sin el Clásico también frena la expansión de la imagen del Madrid en Estados Unidos.

Pese a todo, la suspensión de la International Champions Cup no ha pillado por sorpresa en Chamartín. No hay perspectivas de cuándo ni cómo se regresará a la competición, por lo que la pretemporada había pasado a un segundo plano. Podría ser más breve de lo habitual y con un stage corto en Valdebebas. Todo está por decidirse y la entidad maniobrará en función de cómo evolucione la pandemia. 

Aficionados del Real Madrid en Estados Unidos.

Un golpe devastador a la ICC

Una alta fuente de la empresa (Relevent Sports) que organiza la International Champions Cup se mostraba optimista hace un mes cuando fue consultado por este periódico. “Seguimos planeando la edición de 2020, adecuándonos a los nuevos calendarios del fútbol”, aseguró. Esa misma fuente se mostró contrariada al oír voces que hablaban de que el torneo se tambaleaba seriamente. La cancelación ha llegado finalmente y el coronavirus puede ser un enemigo letal para la ICC.


El propio dueño de esta competición, el multimillonario Stephen Ross, está más que descontento con las pérdidas (95 millones anuales) que le genera el torneo y según desveló The New York Times vino a Europa en enero a reunirse en París con dueños y altos cargos de los grandes clubes europeos. Lo hizo para pedirles presión a la UEFA y llevar parte de la Champions a EEUU como modo de frenar esa riada de pérdidas. Una medida impensable. Un escenario barrido por el COVID-19. La ICC, que tuvo que renunciar a su expansión por Australia y a los partidos en Europa para centrarse en Estados Unidos y Singapur, corre más peligro que nunca. En 2021 tendrá que competir, si vuelve, contra la Eurocopa y los Juegos Olímpicos. Demasiados frentes.