RACING

Guillermo no acierta con la flecha

El delantero bilbaíno, fichado en enero para arreglar la delantera racinguista, empeora en Santander sus números con el Numancia y todavía no ha marcado

Guillermo no acierta con la flecha
Nacho Cubero DIARIO AS

Cuenta la leyenda que Guillermo Tell fue capaz de acertar, a cien pasos de distancia, con una flecha en una manzana colocada en la cabeza de su hijo. Es emocionante, pero puede ser mentira, no hay evidencias que lo corroboren. Lo que sí prueban los datos es que su tocayo Guillermo Fernández no ha tenido esa misma puntería, al menos desde que fichó por el Racing. El delantero bilbaíno, fichado del Numancia en el mercado invernal, no ha sido capaz de mejorar los números que presentaban sus compañeros de delantera: desde que llegó Oltra le ha dado la titularidad, pero todavía no ha marcado. Es más, no ha tenido la fortuna de que ninguno de los ocho remates que ha hecho fuera entre los tres palos.

Chuti Molina, que ya tuvo a Guillermo a sus órdenes en el Elche en la temporada 16/17 (que acabó en descenso a Segunda B para los ilicitanos), apostó por él en enero para intentar engordar los pobres guarismos de la delantera racinguista, la menos anotadora del club en todo el siglo XXI, y le firmó por dos temporadas y media. De momento, que todavía pueden quedar, si se juegan, once jornadas, no ha sido así. Guillermo ha empeorado en el Racing los ya de por sí discretos registros que traía del Numancia.

Con el equipo de Los Pajaritos jugaba poco, apenas 363' en 16 partidos, solo uno completo, pero al menos puede exhibir dos goles, uno de penalti, y cuatro remates a portería de los siete que intentó. En el Racing juega más, ha sido titular en las cinco jornadas que se disputaron desde su fichaje (ante el Numancia no pudo jugar por la 'cláusula del miedo') y ya suma más minutos, 418', que en Soria, pero todavía no ha marcado. Ni tan siquiera ha propiciado una intervención del portero rival ya que los ocho remates que realizó se le marcharon fuera.

Las mejores sensaciones las dejó el bilbaíno en su estreno como racinguista frente al Alcorcón. Tuvo presencia en ataque, generó dos ocasiones y los remates se le escaparon fuera por poco, especialmente uno de cabeza. Desde entonces, casi nada. Escaso protagonismo en los partidos y ni una sola ocasión de gol. Estando Guillermo en el campo los goles siguen llevando la firma, como no, de los de siempre, Álvaro Cejudo y, a la salida de un córner, Jordi Figueras. También marcó el futbolista que le sustituyó ante el Zaragoza, David Rodríguez, de penalti.