GIRONA

Rivera es un talismán para el Girona sin continuidad

El mediocentro llegó en el mercado invernal cedido por Las Palmas y tan solo ha podido disputar tres partidos de rojiblanco. Eso sí, no ha perdido ninguno.

Rivera es un talismán para el Girona sin continuidad
Girona FC

El Girona apostó por incorporar a Christian Rivera en el mercado invernal, cedido por Las Palmas hasta final de curso, para poder cubrir el hueco que tenía en su centro del campo, pero lo cierto es que apenas ha podido utilizarlo. Los problemas físicos y las lesiones han impedido a Pep Lluís Martí darle continuidad y la pareja formada por Granell y Gumbau adquirió fuerza, mayor compenetración y confianza. Ello ha provocado que de los seis encuentros que habría podido disputar antes del parón por el coronavirus, Rivera tan solo disputara tres.

Pero si algo tiene Rivera a su favor desde que llegó a Girona es que es un talismán. El motivo no es otro que siempre que ha estado vestido de rojiblanco sobre el terreno de juego, su equipo no ha perdido. Ha tenido minutos ante Huesca (1-0), Deportivo (2-2) y Ponferradina (2-0) y el balance es muy bueno porque se han sumado dos victorias y un empate. Un balance interesante y que le ayudará a tener confianza en caso de que se reanude la competición. Con él en el campo se suman 2'33 puntos por partido y es una media que les haría soñar con el ascenso directo. Estas últimas semanas, confinado en su domicilio, ha seguido un plan individualizado de trabajo para no perder del todo el tono físico y muscular, al igual que sus compañeros, y está aprovechando para tratar de dejar atrás los problemas que no le han permitido brillar aún en el Girona.

Es cierto que haber disputado tan solo 74 minutos desde que llegó al Girona no es para estar contento y de ahí que Rivera esté con ganas por retomar la competición y ser un jugador importante. Para ello apostó por venir al Girona. Quiere reivindicarse y ayudar al equipo a sellar el ascenso de categoría. Además, alcanzarlo tendría premio colectivo e individual porque en su contrato de cesión, la opción de compra que se incluyó por parte del Girona pasa a ser obligatoria si se sube a Primera. Y de la mano, mediocentro y club volverían a dar el salto de categoría.