Girona

Maffeo se consolida en su cuarta etapa en Girona

El lateral no tiene competencia real en su puesto y ha jugado siempre que ha estado disponible

Maffeo se consolida en su cuarta etapa en Girona

Pablo Maffeo se ha perdido, esta temporada, cuatro partidos de Liga. Cuatro encuentros en los que no ha podido participar (en tres le sustituyó Aday y en uno Clavera) pero en ninguno fue por voluntad de su técnico: se perdió tres partidos entre septiembre y octubre por una lesión en el aductor y el último disputado, ante el Albacete hace casi un mes, por sanción. Entre medio tres entrenadores (Unzué, Moreno y Martí) que han apostado sin ambigüedades por el lateral catalán.

Pero para llegar hasta aquí Maffeo ha recorrido una larga trayectoria (a pesar de ser joven) que ha tenido en Montilivi el centro de gravedad. Firmado por el Manchester City de la cantera del Espanyol, el lateral ha ido encadenando cesiones desde el equipo británico hasta que fue traspasado al Stuttgart. Y esas cesiones, para suerte del Girona, han sido en Montilivi.

Maffeo pisó Girona por primera vez en la temporada 15/16, llegando en el mercado de invierno. Pese a venir con el cartel de joven estrella, no fue titular indiscutbile en el equipo y su aportación fue de menos a más. Cárcel trató de que siguiera un año más y lo consiguió a medias: En la 16/17 se repitió la misma historia y Maffeo llegó como refuerzo de invierno. Su papel en el equipo, quizás un poco más protagonista, fue muy parecido al del curso anterior. No fue sin embargo hasta la 17/18, con el equipo en Primera, cunado el lateral se asentó. Disputó la gran mayoría de encuentros y su buen papel durante todo el curso le valió el pase al Stuttgart. Tras un año para olvidar, volvió a recalar en Girona.

La llegada de Maffeo este pasado verano fue interpretada por muchos como un golpe encima de la mesa por parte del club. Con ofertas para jugar en Primera, el lateral escogió Girona. Y eligió al club catalán al principio del verano (fue uno de los primeros fichajes) en una apuesta decidida por el club que le había acogido ya tres veces. Y su rendimiento ha sido el esperado: titular indiscutible, nadie le discute la banda derecha. Lleva ya dos asistencias, unos números que acostumbra a firmar cada temporada, pero su vinculación vuelve a acabarse el 30 de junio: está cedido por el Stuttgart y su futuro en Girona depende, en gran medida, de que el equipo consiga el ascenso.