REAL VALLADOLID

El trabajo del Promesas sigue a imagen y semejanza del que hace el primer equipo

Los futbolistas recibieron material del club para poder entrenar en sus casas y tienen un plan de entrnamientos desarrollado por su cuerpo técnico.

El trabajo del Promesas sigue a imagen y semejanza del que hace el primer equipo
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Que el parón es para todos es una evidencia que va más allá del fútbol y del deporte. Pero cómo lo sobrelleva es cuestión de cada uno, de cada deportista o club. En el caso del Real Valladolid, el cuerpo técnico ha trazado un plan de trabajo que siguen los jugadores de Sergio González y que, adaptado y diseñado por sus responsables, tiene continuidad en el resto de la cadena de equipos.

Como los futbolistas del primer plantel, a los del Promesas se les facilitó herramientas para entrenar mientras dure el parón, tales como bicicletas estáticas, cintas y otras. Todo con el fin de que pierdan el menor tono físico posible mientras no pueden volver al campo. El renglón a seguir, en este caso, lo señalan su entrenador, Javier Baraja, y los integrantes de su staff técnico, que han diseñado varias fases de trabajo por obligación, "porque la duración ha variado", como reconoce el entrenador.

"En la primera, pretendíamos que los chicos mantuviesen la forma a nivel de fuerza y cardio dentro de los espacios tengan en sus casas. En esta segunda hemos tratado de meter un poco más de cardio, aparte de mantener ese tono muscular", explica el técnico del filial, que pone el foco en tratar de controlar "que la pérdida de físico no sea tan brutal". Su trabajo, añade, es verificar "que lo hagan diariamente mediante algún vídeo o alguna foto", aunque su confianza en la profesionalidad de sus pupilos es total.

Todo ello se complementa con material audiovisual de componente táctico, elaborado por el cuerpo técnico y orientado a seguir trabajando en esta materia, en la medida de lo posible. "Les hemos hecho llegar un vídeo individual sobre las acciones que consideramos que han hecho bien y mal y a partir de ahí empezaremos a analizar individualmente con cada uno lo que pretendemos", expone Baraja.

En su opinión, todos son "conscientes del momento de la temporada" en el que se encontraban y del punto en el que "necesitan estar" cuando la competición vuelva. "Quedarse en casa es difícil, y más teniendo en cuenta la actividad que tienen futbolistas de su edad, pero son responsables y así lo han demostrado", indica Javi Baraja, sabedor, además, de que "cada uno tendrá su situación particular: unos porque estaban en un buen momento de forma, otros porque acaban contrato y otros porque tenían las miras puestas en el primer equipo".

Sin embargo, cree que "les va a hacer más fuertes de cara al fútbol profesional y a saber cuáles son sus exigencias a nivel mental", pues también hay que estar preparados para estos momentos por si llega un parón forzado, por ejemplo, en caso de lesión. La diferencia, en este caso, la señala el propio técnico: "Ahora está todo el mundo parado, con la incertidumbre de no saber cuándo vamos a volver y de si lo que estamos trabajando puede no valer dentro de diez días. Lo bueno es que cada vez nos piden más, y eso significa que tienen ganas de volver".