Girona

El Girona se protege a balón parado

Los catalanes son el equipo que menos goles concede de estrategia de toda la competición

Riesgo, en un partido con el Girona.

El Girona se ha caracterizado en los últimos años en ser un equipo muy fuerte a balón parado. Tanto ofensivamente (en el equipo hay excelentes lanzadores como Aday o Granell y soberbios rematadores como Stuani o Soriano) como defensivamente, donde tanto sus centrales como sus porteros han destacado siempre por un poderío aéreo. Pero sin embargo este curso la balanza está claramente inclinada hacia el lado defensivo: son el equipo que menos goles ha recibido de estrategia de todo el campeonato.

Para ponerlo en perspectiva, el Girona encaja el 80 por ciento de sus goles en juego abierto o, lo que es lo mismo, de jugada. Es el porcentaje más alto de Segunda División y es consecuencia directa de ser quien menos encaja a balón parado. Hasta la fecha solo tres goles, repartidos en dos córners y una falta lateral. No han encajado, por ejemplo, ninguna falta directa. El Cádiz, líder de la competición, ha encajado nueve goles de estrategia y el segundo, el Zaragoza, cinco.

Capítulo a parte merecen los penaltis, donde el Girona no puede presumir de una eficacia defensiva tan alta. Ha encajado cuatro goles desde los once metros, una cifra que está por debajo de la media y muy lejos del récord (el Mirandés ha encajado 10) pero que no destaca especialmente.