CELTA

Juncà solo conoce la derrota en el último año

El lateral izquierdo del Celta ha disputado tres partidos oficiales desde que se lesionó contra el Real Madrid en marzo de 2019.

David Juncà bota un saque de esquina durante un partido de entrenamiento del Celta.

Desde que el 16 de marzo de 2019 se lesionó en el Santiago Bernabéu, David Juncà no levanta cabeza. El lateral catalán ha sufrido otros dos importantes contratiempos físicos y en estos últimos doce meses solo ha participado en tres partidos oficiales, conociendo como único resultado la derrota. Ahora, que su calvario parecía estar tocando a su fin y había entrado en las dos últimas convocatorias, la crisis del coronavirus se ha cruzado en su camino aplazando su regreso a los terrenos de juego.

Una rotura fibrilar en el arranque del partido contra el Real Madrid supuso hace un año que la campaña se acabara para Juncà antes de que empezara la primavera. El resurgir del Celta en las últimas diez jornadas para salvar la categoría lo vivió desde la grada. Fran Escribá tuvo que esperar a la pretemporada para volver a contar con el carrilero gerundense.

Durante el verano pugnó con Lucas Olaza por la titularidad en la banda izquierda hasta que el catalán se dañó el hombro derecho en la semana anterior al arranque de LaLiga. Por una subluxación estuvo dos meses de baja. El 20 de octubre se estrenó en este curso siendo titular en la derrota por 2-0 contra el Alavés y en el siguiente desplazamiento del Celta volvió a jugar de inicio. Los celestes cayeron por 2-1 en el Benito Villamarín.

Camp Nou

A principios de noviembre Óscar García tomó el relevo de Escribá en el banquillo vigués y el técnico de Sabadell debutó en el Camp Nou confiando en Juncà como carrilero. El defensa de Riumors disputó los 90 minutos en la derrota céltica por 4-1, pero acabó lesionado. Los médicos del club vigués le diagnosticaron una talalgia que se convirtió en un quebradero de cabeza para el futbolista y para los propios galenos, que a mediados de enero decidieron solicitar una evaluación externa dado que el lateral no acababa de avanzar en su proceso de recuperación.

Después de tres meses de baja, recibió el alta en la primera semana de febrero y en las dos últimas jornadas Óscar lo incluyó en la convocatoria. Con Olaza apercibido de sanción, la oportunidad para el zaguero de 26 años podía llegar en cualquier momento, pero el parón por el Covid-19 se presenta como otro desafío para la paciencia de Juncà.