LEGANÉS

Aguirre: "Estamos en descenso y hay que volver como aviones"

El entrenador del Leganés pide ahora más compromiso que nunca a sus jugadores. "Tienen que venir a tope porque si no ganamos al siguiente partido, nos vamos a Segunda", advierte

Aguirre: "Estamos en descenso y hay que volver como aviones"
JOAQUIN CORCHERO ARCOS DIARIO AS

Javier Aguirre, el entrenador del Leganés, es tipo de chascarrillo fácil, con la broma siempre colgada en la comisura de unos labios que ahora tuerce frente a la presión de la crisis sanitaria que golpea a España. Al Mundo. Resulta chocante sentir el tono del mexicano más próximo a la gravedad que a la chanza. "Ahora mismo lo que menos nos importa a todos es el fútbol. Nos importa la sociedad, ya no española, sino mundial. Es una pandemia. La cosa no está tan fácil", avisa sereno, pero sentenciando en cada sílaba para que en su país, en México, se tomen en serio el asunto frente a las voces que lo minimizan.

Y mientras ejerce de portavoz de la responsabilidad, del sentido común, Aguirre también piensa en su trabajo. El de hacedor de milagros para este Leganés al que pretende salvar. En ésas andaba cuando LaLiga se paró. Tras vencer al Villarreal (1-2), llegó el parón. Ahora todo está en el aire. Todo menos su determinación y convencimiento de que aún incluso en estos días de inactividad, el equipo debe trabajar para la salvación, quizá incluso con más energía y convencimiento que cuando la normalidad era el paisaje de nuestras vidas.

"Va a ser difícil. No sé cuándo va a volver la competición", empieza a explicar para Unanimo Deportes, radio latina de Miami. "Esto [en referencia a las famosas telesesiones de Pol Lorente, su preparador físico] va a ser sólo una aspirina. Un paliativo mínimo, porque la forma se pierde. No estamos de vacaciones. Estamos en descenso y hay que volver como aviones", avisa en las ondas como si hablara con sus muchachos.

"Esto no va a ser fácil para nadie. Nosotros le mandamos vídeos a los jugadores de cosas en las que acertaron, o se equivocaron, aspectos de entrenamientos, técnicos individuales o colectivos, para tenerlos distraídos. Para que sepan que, cuando se levante esto, tienen que venir a tope porque si no ganamos al siguiente partido, nos vamos a Segunda", insiste tajante en el pronóstico.

Optimismo deportivo

Reflexiones seerias justo de mostrarse en un chispazo con su naturaleza optimista. "Me quiero animar un poco", avisa por la situación deportiva. "No es plan de estar llorando en casa, pero mira: desde que agarramos el equipo, sumamos 18 puntos y seríamos los 13º, a dos puntos del 9º", evalúa. Lleva razón pero el problema "es que teníamos un déficit muy importante de las primeras jornadas de Liga", añade.

"Es difícil porque estamos a tres puntos de la salvación, quedan menos partidos, pero ya lo gramos meter a otro en la fiesta, que es el Eibar", y mientras lo dice, se viene arriba en su pronóstico deportivo y suma a sus pensamientos positivos que el ecosistema del descenso ha cambiado. "Somos cinco ya... las probabilidades crecen", comenta. "También está el Valladolid cerca, tenemos duelos directos con ellos, con Espanyol, Mallorca, Eibar... depende de nosotros. No es fácil el reto", prosigue.

Una carrera de fondo en la que le han puesto obstáculos inimaginables. "Me ha pasado de todo", se queja con una carcajada que suena a lágrima. Reír por no llorar. "Nos quitaron gol, nos quitaron dos jugadores por 38 millones de euros y mira, ahora ganamos por primera vez fuera de casa, contra el Villarreal... y ahora estamos en casa, comiendo y chupando, que no se va", termina la reflexión con uno de los chascarrillos marca de la casa.

Mensaje de advertencia para México y EEUU

Todas estas reflexiones deportivas de Aguirre llegaron después de que el Vasco se dedicara a abrir los ojos a aquellos que al otro lado del Atlántico se toman a chirigota el coronavirus Covid-19. "No es fácil estar alegre. Va uno viendo cifras, Madrid desierto…", comenzó su mensaje al arranque de la entrevista el entrenador del Leganés, observador improvisado de una grave crisis.

"Aquí mismo, cuando ves que China tuvo el brote en diciembre, entonces pensabas que China estaba muy lejos. Nosotros, en Europa… Pero luego fue Italia, y, de repente, nos dimos cuenta de que estaba encima", sigue su relato cronológico. "Lo mirábamos como si no pasara nada", se queja.

"El otro día había 20.000 personas a las puertas del estadio del Valencia para el partido contra el Atalanta y en el caso del PSG pasó lo mismo en París. Parece que hay que esperar a que se ahogue el niño para tapar el pozo", avisó en un mensaje que reclamaba previsión. Adelantarse a los hechos.

"No es para frivolizar. Esto es algo que se está llevando mucha gente a la tumba (...) Eso llegará a México y Estados Unidos. Sólo deseo que sean solidarios, que no caigan en el pánico del desabastecimiento. Hecho con orden se puede salir", concluyó su mensaje de advertencia. Su granito de arena para apoyar la prevención de la pandemia.