REAL ZARAGOZA / HISTORIAS DE SEGUNDA (VIII)

Caballero, presidente y alcalde a la vez

El máximo dirigente del Zaragoza en su segundo ascenso fue un ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, conocido en la ciudad como ‘Paco Piqueta’ por las numerosas obras y mejoras urbanísticas que impulsó.

Caballero, presidente y alcalde a la vez

Francisco Caballero Ibáñez nació en Zaragoza el 24 de julio de 1896. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad de Madrid, comenzó a trabajar en 1922 en la Confederación Hidrográfica del Ebro, ocupándose de la construcción de los pantanos de Alloz (Navarra) y Ortigosa de Cameros (La Rioja) y del canal de las Bardenas. Decidido partidario del Alzamiento Nacional, formó parte de la nueva corporación municipal de Zaragoza designada el 21 de julio de 1936. Tres años después sería nombrado primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zaragoza, además de presidente de la delegación provincial de Educación y Descanso. Tras la dimisión de Julio Ariño, el tercer presidente del Zaragoza, por el descenso a Segunda División, el presidente de la Federación Aragonesa de Fútbol, Antonio Sánchez Candial, le ofreció a Caballero, gran aficionado al fútbol y socio del Zaragoza desde la fundación del club en 1932, la presidencia del primer club aragonés, cargo que aceptó el 17 de mayo de 1941. Seis meses después, concretamente el 6 de noviembre de 1941, Caballero se convertiría también en el alcalde de la ciudad, al cesar por motivos de salud el médico zaragozano Juan José Rivas Bosch, en el cargo desde el 12 de enero de 1939.

Gracias a un enorme esfuerzo económico, con 400.000 pesetas en inversión para nuevos fichajes, una cifra verdaderamente extraordinaria para el Zaragoza, Francisco Caballero logró devolver al equipo a Primera División, pero su segunda campaña en el cargo resultó desoladora, tanto que, con el Zaragoza abocado sin remedio al descenso, le fue aceptada su dimisión el 21 de febrero de 1943, después de haberla presentado en otras dos ocasiones al no poder compatibilizar su cargo con la alcaldía de la ciudad. En realidad, quiso irse nada más conseguirse el ascenso a Primera División, pero se le pidió tiempo hasta encontrar un relevo, que al final fue su vicepresidente segundo, el entonces comandante de Artillería Mariano Lasala. “Les ruego que no me feliciten ustedes. El cargo no es precisamente para recibir felicitaciones, sino para trabajar con verdadera ilusión y tesón aragonés”, dijo Lasala cuando se produjo el relevo presidencial.

Caballero se mantuvo en la alcaldía de Zaragoza hasta el 26 de noviembre de 1946, cuando le sustituyó José María Sánchez Ventura. Era el alcalde que más tiempo había durado en la ciudad desde 1846, pero dimitió al quererle imponer un concejal el entonces gobernador civil de Zaragoza, Eduardo Baeza Alegría.

En su periodo de alcalde, Caballero fue conocido popularmente como ‘Paco Piqueta’ o ‘Paco y Pico’, por las numerosas obras y mejoras urbanísticas que se produjeron en la ciudad, sin duda, alentadas por su espíritu de ingeniero.

Francisco Caballero Ibáñez.

Militante de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, Francisco Caballero fue elegido el 1 de noviembre de 1942 procurador en Cortes por Zaragoza capital. Tras unos años en la gerencia de Cementos Portland de Morata de Jalón, el 27 de mayo de 1953 fue nombrado presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, sustituyendo a Fernando Solano Costa. Cesó en el cargo el 13 de marzo de 1954, cuando pidió el reingreso en el cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y pasó a dirigir las obras del nuevo Puerto de Valencia.

El 1 de septiembre de 1949, como todos los ex presidentes del Zaragoza, fue nombrado socio honorario del club, y liberado, por tanto, del pago de la cuota anual de socio.

Francisco Caballero murió en Zaragoza la tarde del 2 de diciembre de 1954, cuando era director del Hogar Cristiano y sólo tenía 58 años.