PONTEVEDRA 4- CASTILLA 0

Bofetón al Castilla de Raúl

El filial blanco fue vapuleado (4-0) bajo el agua en Pontevedra. Rufo marcó un hat-trick de cabeza y Bustos hizo el otro desde 45 metros. Reinier, muy discreto.

Bofetón al Castilla de Raúl
XIADAS DIARIO AS

El Castilla sigue ahogándose con los partidos prototípicos de Segunda B. Un Pontevedra angustiado, un aguacero y un césped al filo de lo impracticable conformaron una postal que arrugó al filial blanco. Encajó un 4-0 de los que duelen, porque los tres primeros fueron a la vieja usanza cuando las condiciones climáticas son así (centro y cabezazo de rigor) y el último, el 4-0, fue un golazo desde 45 metros de Bustos en un error del portero blanco Altube. Raúl no pudo cambiar nada para evitar el desastre, desde el banquillo, como tampoco hizo nada desde el campo el flamante fichaje blanco, el brasileño Reinier. Todo mal.

Con todo y con eso, en el tanteo inicial, el Castilla pudo gozar de un penalti en el minuto 11 cuanto todo estaba aún por decidir. Baeza encaró a Edu Sousa, el balón se le fue y entre su querencia por buscar el contacto y la estirada tardía del portero local, finalmente Subirats Matamoros no se atrevió a señalar el punto fatídico

Fue prácticamente el único asidero para el Castilla. Especialmente cuando Rufo se enseñoreó del área blanca. El punta del Pontevedra, un auténtico buscavidas del gol con experiencias en Filipinas y Tailandia, acribilló al Castilla con la testa. Primero en el minuto 36' en un centro lateral desde la derecha, continuó su obra con un gran cabezazo en un córner en el 42' y terminó de machacar al Castilla cabeceando un envío desde la izquierda en el 79'. Hat-trick con la calva. Una malicia que no había tenido Marc Gual, al que con 2-0 y en un mano a mano no se le ocurrió otra cosa que intentar una vaselina en un campo encharcado. Esas cosas se pagan.

Y también pagó Altube su único gran error del partido. Un mal despeje le dejó la pelota en el minuto 83' a Álvaro Bustos estando el portero blanco fuera de su arco. El atacante pontevedrés no se lo pensó pese a estar a 45 metros de la portería y mandó la pelota a la cazuela. Un 4-0 a un Castilla en el que ya no estaba Reinier (sustituido por Raúl para evitar males mayores) y que fue un bofetón de realidad. La Segunda B, temporada a temporada, es una escuela de vida.