LIGA ACB

Serron se mira en el espejo de Hervelle antes de pisar la ACB

"Siempre lo he admirado, la manera de jugar, intento tener ese perfil", explica el nuevo jugador belga del Bilbao Basket. Mumbrú lamenta el adiós de Bouteille: "La parte deportiva queda más tocada"

Serron se mira en el espejo de Hervelle antes de pisar la ACB
Miguel Toña EFE

Quentin Serron es belga. Habló con Hervelle y Tabu antes de fichar por el Bilbao Basket y éste hizo lo propio con sus dos exjugadores para asesorarse sobre el escolta del Strasbourg. Todos quedaron satisfechos con lo que escucharon. Por eso Serron ha acabado en Miribilla. "Cuando mi agente me habló de la oportunidad de venir, no lo dudé. No me estaban yendo bien las cosas a nivel individual ni colectivo en el Strasbourg. La ACB es una de las ligas más grandes y estoy contento de estar aquí. Siempre he admirado a Hervelle, la manera de jugar, intento tener ese perfil, dar el cien por cien cada vez que esté en la pista", señaló en su presentación.

Lo que ha atraído al alero belga es el poder de atracción de una competición muy atractiva y el buen ambiente que se respira en Bilbao. "Es un club con muchos aficionados detrás. Ha jugado a buen nivel durante muchos años, aunque recientemente sufrió un descenso, y espero poder seguir ayudando para seguir con las buenas vibraciones". evidentemente, en cualquier comparación con Bouteille, traspasado al Unicaja por 150.000 euros y una de delas revelaciones de la actual temporada, saldría perdiendo. La apuesta es inmediata. Ha cumplido esta semana 30 años (su aspecto es de veterano de guerra con canas adornando su cabeza) y firma hasta final de curso, en principio sin planteamientos más allá. "Pone mucha energía en el juego, es agresivo y tiene grandes virtudes en el lanzamiento exterior y el juego en transición y contraataque", valora el director deportivo del Bilbao Basket, Rafa Pueyo.

La idea inicial es subir al tres a Haws y poner de dos a Serron. El equipo ha perdido 30 puntos entre el lesionado Brown y el traspasado Bouteille, pero Mumbrú es un técnico de ideas fijas y va a variar muy poco sus planteamientos. Ha ido toreando con todas las ausencias en las dichosas ventanas con cinco jugadores "y júniors, que nos han echado un cable y agradecemos tener cantera". El entrenador barcelonés fantaseaba con hasta dónde podrían haber llegado con la estructura de equipo que tenía al inicio del campeonato. "En toda la ecuación gana la parte económica, gana Unicaja que se lleva al jugador y la parte deportiva queda más tocada, es la que me toca a mí", se lamenta. En todo caso iba pasando la campaña "sabiendo que estaba preparado para que pudiera salir algo así", confiesa en alusión al traspaso de Bouteille. Todo fue una "decisión entre clubes bajo el marco de una responsabilidad económica" de la entidad a la que pertenece. Esos 150.000 euros pueden dar un colchón a futuro, pero no es algo que le preocupe ahora mismo, lo que le quita el sueño es implicar cuanto antes a los nuevos en el engranaje general. El domingo, primera función para Serron en Sevilla ante el Betis.