ATLÉTICO-LIVERPOOL | SAÚL ÑIGUEZ

"La gente ha querido matarnos y honestamente es injusto"

Saúl, en una entrevista en 'The Guardian': "Sabemos cómo hacer daño al Liverpool. Simeone es el único que valora mi trabajo. Ser Gabi es muy díficil".

Saúl Ñíguez ha concedido una entrevista a 'The Guardian' en el que repasa cómo se está desarrollando la temporada en el Atlético de Madrid, cómo se siente en su rol en el equipo y cómo ve la eliminatoria ante el Liverpool, en la ida de los octavos de la Champions, entre otros asuntos.

Ante el Liverpool: "Tienen perros de presa en el medio que corren, presionan. No es solo correr por el simple hecho de correr: hacen cosas que no son normales y se ven desordenadas, pero están ordenadas, mecanizadas. Klopp dijo que juegan con el corazón, pero eso está planeado. Es muy difícil escapar cuando te atacan así. Es increíble: presionan como animales, porque saben que incluso si les roban el balón, habrá siete de ellos corriendo como locos para volver. El Liverpool es muy completo, un gran equipo en todas las parcelas. Son muy, muy, muy buenos en la transición. Los vi contra Norwich y si no fuera por el extraordinario control de Mané, no hubieran ganado. Han sacado adelante muchos partidos que podrían haber empatado o perdido; no es suerte, es trabajo, sacrificio, no renunciar a una solo balón por perdido".

Temporada: “No hay memoria en el fútbol, lo que hiciste ayer no sirve de nada. Tuvimos una buena trayectoria antes de Navidad, luego nos caímos y fue difícil. La gente quería matarnos. ¿Creo que es injusto? Honestamente, sí. Pero es la vida. La gente silba al Cholo, a jugadores importantes; nuestros aficionados son exigentes. Si ganamos dos o tres partidos, cambiará nuevamente. Sabemos cómo podemos dañar al Liverpool, sabemos de sus fortalezas y debilidades, y siempre competimos contra grandes equipos".

Contrato hasta 2026: "Tengo un contrato largo. Simeone es la única persona que valora mi trabajo. Juego casi todos los minutos. Él sabe que sufro en posiciones que no son ideales para mí, pero aprecia lo que hago y no puedo decirle que no. Puedo adaptarme a cualquier estilo y estoy agradecido con el club: me han tratado como a un miembro de la familia desde que era muy joven".

Cambio en el Atlético: "No creo que la evolución sea el camino: tenemos que ser lo que siempre fuimos, lo que nos permitió competir".

Año de transición: "Es un año duro. Se fue mucha gente importante. También vinieron jugadores importantes, pero son jóvenes, gente que no conoce el club y necesitan adaptarse. Tienes que sentir el club, creer en él. Si morimos, que sea con nuestras propias ideas".

Gabi: "Es inteligente, y aunque hay otros jugadores [ahora] que son mejores técnicamente, facilitó el trabajo de sus compañeros en el equipo. Ser Gabi no es fácil: tienes que cubrir a todos. Tengo que ayudar en la izquierda, en la derecha, en muchas posiciones. El equipo es lo primero, incluso si individualmente no estoy al mismo nivel que hace dos años. Me gustaría centrarme en una posición y mejorar y aprender".

Del Calderón al Wanda: "El Vicente Calderón es único, histórico, pero el club necesitaba cambiar, crecer, y es difícil decir esto porque estamos en el Metropolitano, que es más cómodo, pero el Calderón era diferente: la magia que generaba, la gente...".

Mejor recuerdo en el Calderón: "Siempre digo que mi mejor recuerdo es una victoria que fue derrota (2-1, en la vuelta de la semifinales de la Champions de la temporada 2016-17). Y sin embargo, todo el estadio se quedó, nadie se fue. Estaba cayendo un diluvio, todos los aficionados del Madrid tenían impermeables. Los del Atlético sólo estaban en camisa, empapados, y cantando bajo la lluvia, apoyándonos, consolándonos.. Al ver aquello piensas: 'Pfff, ¿cómo puedo no darlo todo por esta gente?'".