TENERIFE-RAYO

El Rayo y Baraja se reencuentran

El actual técnico del Tenerife estuvo en el banquillo franjirrojo trece partidos durante la 2016-17. "Fue la situación más complicada que he vivido. Un club que descendía de Primera, con muchos problemas a nivel interno", confesó sobre esa etapa a 'The Coaches' Voice'.

Baraja, con el Rayo, dando instrucciones a Miku, Zé Castro y Galán.
FELIPE SEVILLANO DIARIO AS

Los caminos de Rubén Baraja y el Rayo volverán a confluir. El actual entrenador del Tenerife se reencontrará con su ex este domingo en el Heliodoro (ya le ganó, 1-0, en la 2017-18, con el Sporting). Una noche, sin duda, especial para el Pipo, que se sentó en el banquillo franjirrojo durante trece partidos en la temporada 2016-17. Su balance entonces fue de trece puntos, cosechando tres victorias, cuatro empates y seis derrotas, con 12 goles a favor y 14 en contra.

Aquella fue una campaña convulsa por Vallecas. Tras el descenso, el Rayo mantuvo al grueso de la plantillla y recuperó a Sandoval como técnico, pero pronto llegaron los problemas en el vestuario que se tradujeron en quince puntos en trece jornadas (cuatro triunfos, tres empates y seis derrotas, con 15 goles a favor y 17 en contra). Con el equipo en decimosexta posición y a un punto del descenso se apostó por hacer un cambio en el banquillo.

Baraja fue el elegido y su principal valedor fue el director deportivo Ramón Planes, con quien ya había coincidido en el Elche. Allí había dejado al cuadro ilicitano undécimo (rozó el playoff de ascenso) y se le ofreció la renovación, pero el míster finalmente lo declinó. Su etapa en el Rayo estuvo marcada por los malos resultados, sus peticiones desatendidas en el mercado invernal y su decisión de dejar fuera de la lista a diferentes pesos pesados, esgrimiendo siempre motivos deportivos.

El Pipo tuvo que hacer las maletas dejando a los franjirrojos decimosextos y a un punto del descenso. Exactamente en la misma posición y con igual diferencia respecto a los puestos de peligro que con su antecesorDe ahí que apostaran por Míchel para encauzar la situación. El resto ya es historia. Tras esa aventura, Baraja pasó por el Sporting (2017-19) y ahora lleva las riendas del Tenerife desde la jornada 19, con cuatro victorias, dos empates y tres derrotas.

"La experiencia fue negativa respecto a resultados, pero muy importante en cuanto a aprendizaje. Se convirtió en la situación más complicada que he vivido hasta ahora. Un club que descendía de Primera, con muchos problemas a nivel interno. Un vestuario veterano con expectativas muy altas y luego el resultado en el campo decía lo contrario", confesó Baraja en 'The Coaches' Voice'.

Unos argumentos que desarrolló: "La mayoría del bloque había estado cuatro años en Primera y bajar es complejo. El equipo no fue capaz de conseguir el nivel esperado. Cuando firmas estás convencido de que tu trabajo va a calar y vas conseguir que los jugadores te sigan. Sin embargo, los resultados no se dieron. Descubrí que en una situación de dificultad, por el hecho de estar tú, no va a mejorar. Depende de otros muchos factores".

Baraja se medirá este domingo a su pasado, aunque sólo queda un superviviente de la plantilla que entrenó en la actual del Rayo: Santi Comesaña. Eso sí, el reencuentro será imposible dado que el centrocampista continúa con su recuperación, después de pasar por el quirófano a causa de una pubalgia. El gallego fue titular con el Pipo en dos partidos (Almería y Mallorca) y entró la lista de uno (Valladolid).