VILLARREAL

Iborra: galones de serie

El centrocampista del Villarreal ha portado el brazalete allá por donde ha pasado. No es casualidad. El valenciano tiene alma de capitán.

Vicente Iborra en la Ciudad Deportiva del Villarreal.
ÁNGEL SÁNCHEZ DIARIO AS

Llegó Iborra a un Villarreal tocado de muerte, con un equipo que vivía marcado por la angustia y el miedo al descenso. El futbolista llegaba a un vestuario que no pasaba por su mejor momento, y en el que el desgaste de la situación deportiva había hecho mella en la moral del grupo.

Se podía decir que el Villarreal estaba en su peor momento, en el que el cambio de técnico y, la pérdida de peso de algunos jugadores importantes, había dejado al equipo huérfano de un liderato claro.

Sin Bruno fuera por lesión, referente en el club y en el equipo de los últimos años, no se vislumbraba un referente claro para afrontar el reto de la salvación. Y ese reto lo asumió Iborra. Así como el que no quiere la cosa, fue el que decidió dar un paso adelante y meterse de lleno en esa tarea.

Es verdad que otros jugadores lo intentaban y que buscaban cada uno a su manera mantener un espíritu positivo y competitivo, pero sin alcanzar un liderazgo fuerte o claro. Al final ese liderazgo, y más en situaciones duras, se tiene o no se tiene, se lleva dentro; y el que lo tiene lo saca de manera natural.

Y eso hizo Iborra. Que al poco de estar en el equipo y viendo la situación, decidió meterse de lleno en el tema. Lo hizo como el que se mete en un incendio o en una riña, sin que ese sea su cometido y obligación. Colgó un cartel en el vestuario, y se llevó a todo el equipo a cenar, a estar juntos.

De aquella cena salió un equipo que sabía que tenía una situación muy jodida, pero salió un grupo que tenía a alguien que no le temía al liderato. Alguien al que no hace falta darle galones y que tampoco los quiere, los lleva de serie.