REAL VALLADOLID

Asenjo y Rubén Peña vuelven al lugar donde se estrenaron en Primera

Los dos pasaron por Los Anexos. El portero debutó con Mendilibar; el lateral, con Djukic.

Asenjo y Rubén Peña vuelven al lugar donde se estrenaron en Primera
CHEMA DIAZ DIARIO AS

De nuevo retorna el Villarreal a Zorrilla para enfrentarse al Real Valladolid, como cuando su portero debutó en Primera División. Más de 12 años han pasado desde aquella apuesta de Mendilibar, que, ante la lesión de Alberto y las dudas que dejaba Butelle, creyó oportuno darle la alternativa a ese chico que defendía el arco del filial y del que hablaban tan bien.

Apenas 17 años tenía Sergio Asenjo (cumplió los 18 con la temporada ya terminada), el chaval del pelo alborotado al que Mendi protegió metiéndole en una burbuja de la que solamente salía para sí, para parar. Porque paraba; cómo paraba. Desde aquel 2 de diciembre de 2007 ya no abandonó la titularidad. Desde que Nihat, que terminó la Liga con 18 goles, no pudo con él. Desde que su actual equipo perdió por los goles de Víctor Fernández y Joseba Llorente (aunque acabó siendo subcampeón, su mejor clasificación histórica).

No había pasado tanto desde que los ojeadores del Real Valladolid se fijaron en aquel portero del San Juanillo del que pronto todos hablaban. Llegó a Los Anexos con 15 años y, con 17 recién cumplidos, mientras jugaba en el Promesas, se estrenó en Copa del Rey contra el Nàstic de Tarragona. Tal fue su irrupción que pronto muchas voces empezaron a demandar que jugara con el primer equipo. A pesar de su juventud y de la calma con la que quería gestionar sus primeros pasos, Mendilibar creyó en Asenjo y el palentino respondió con un buen rendimiento. El Atlético de Madrid no tardó más de dos años en reclutarlo.

Rubén Peña, con Djukic

Asenjo no es el único jugador con pasado en Los Anexos que milita en el Villarreal, puesto que por ellos pasó también Rubén Peña. El hoy lateral amarillo llegó para reforzar al Promesas. Lo hizo como extremo, posición en la que destacó, aunque Miroslav Djukic tenía otros planes para él: lo alineó en seis ocasiones y lo hizo colocándole como lateral derecho, puesto en el que ha terminado haciendo carrera.

La temporada no fue buena para el Promesas; competía en Tercera División y disponía de futbolistas prometedores en la plantilla, que han acabado haciendo carrera en la élite, como Quique González, pero no consiguió entrar en el playoff. Sin embargo, fue uno de los jugadores más destacados y tuvo una oferta para renovar, aunque no hubo acuerdo y prefirió explorar otras opciones, que a la larga le terminaron llevando igualmente a la élite... en un lateral derecho del que, cuenta la leyenda, recelaba.