BARCELONA

La magia de Messi no para ni en Navidad

El espectáculo ‘Messi 10 del Cirque du Soleil triunfa en el Parc del Forum de Barcelona. El show, basado en diez de las habilidades del argentino, combina fútbol, acrobacias y música.

La magia de Messi no para ni en Navidad
Gorka Leiza DIARIO AS

"Sos el capo”, desvela el payaso Mateo Amieba, árbitro en el show, que le dijo Leo Messi cuando pasó a su lado después de ver por primera vez el espectáculo que presenta desde hace dos meses El Cirque du Soleil en el Parc del Forum de Barcelona dedicado al crack argentino, que estará hasta el 4 de enero antes de volar a Argentina.

El fútbol en Navidad se para en España, pero la magia de Messi sigue viva como lo demuestra que ya ha superado los 100.000 espectadores en la Ciudad Condal. El secreto, además del apellido Messi, es el trabajo casi artesanal de 49 artistas de 17 nacionalidades distintas que se toman cada espectáculo como si fuera el primero, o el último.

Catalina Vega, convertida en freestyler después de años de futbolista en Chile (probó con el Atlético de Madrid con 15 años pero se vio demasiado joven para no volver con su familia a Santiago), destaca que uno de los principales valores que enseña el espectáculo “es la humildad”. “Acercarse a Messi significa tener ese perfil sencillo, de aquel que lo consigue todo a base de esfuerzo. En el espectáculo, Messi se convierte en una inspiración para todos”.

El Cirque du Soleil de Messi es un viaje hacia los sueños. “Cualquiera puede ser un diez, todos llevamos un diez dentro, capaz de saltar todos los obstáculos hasta llegar a lo que pretendemos ser”, explica Mateo Amieba, juez y parte en el desarrollo del show. “Por primera vez, en lugar de dirigirte a una grada que tienes delante, se representa un estadio de fútbol, con dos gradas que interactúan. El público de Barcelona nos ha sorprendido por su alto nivel participativo”.

Amieba es el contrapunto cómico del espectáculo: interpreta al árbitro y hace las delicias de todos los asistentes. Curtido por muchos años en los escenarios, trabajando en hoteles o parques temáticos representa con todo el cariño del mundo todo lo que no tendría que ser un árbitro. “Soy gordito, no veo bien y soy muy patoso, pero de ninguna manera quería que mi actuación molestara a nadie”, declara.

Después de cinco meses de concentración espartana en Montreal (“entendía por qué iba a ser el Cirque du Soleil de Messi, el 10: trabajamos de diez de la mañana a diez de la noche”), el éxito del Cirque du Soleil ha obligado a extender los espectáculos hasta el 4 de enero de 2020. El más especial se celebró el 15 de diciembre, cuando un 10 por ciento de la recaudación se entregó al Hospital Sant Joan de Déu para ayudar al desarrollo del Pediatric Center de Barcelona, centro oncológico en el que tan implicado está Leo Messi.

El show, basado en diez de las habilidades de Messi, combina fútbol, acrobacias y música. Reivindica valores como la superación y no tiene su última parada en Barcelona. Previo paso por Doha, y después de un nuevo periodo de entrenamientos, llegará a Buenos Aires. De momento, es el remedio que les queda a los huérfanos de fútbol en Barcelona.