REAL VALLADOLID

Sergio encuentra el equilibrio en Joaquín y San Emeterio

La novedosa pareja fue la quinta combinación utilizada hasta ahora en el centro del campo.

Sergio encuentra el equilibrio en Joaquín y San Emeterio
PHOTOGENIC/PABLO REQUEJO

Sergio González alineó de inicio ante el Valencia la quinta pareja de mediocentros de la temporada. La entrada de San Emeterio junto a Joaquín se convirtió en una alternativa, sobre el papel, defensiva, dado el perfil de los dos ocupantes de la posición tienen unas características de este tipo. Sin embargo, a la postre, acabó siendo la mejor manera de que el Real Valladolid se reencontrase con una versión equilibrada e incluso dominadora del juego, puesto que durante muchas fases del encuentro fue superior al Valencia.

Hasta la fecha, Sergio había utilizado a San Emeterio junto a Míchel (5 veces) y Alcaraz (1) y a Joaquín con Míchel (8), además de al valenciano al lado de Alcaraz (3). Esta alternativa fue la que mejores resultados dio a lo largo de la pasada campaña; no así durante la actual, en la que los diferentes problemas físicos del catalán le han impedido rendir al mismo nivel que entonces. La pareja que mejores prestaciones ha dejado hasta ahora fue la formada por San Emeterio y por Míchel, aunque el bajón de este último en los últimos partidos invitaba a introducir un cambio.

Hándicap en ataque

Jugar con Joaquín y San Emeterio en el centro del campo permitió impedir que el Valencia se terminase de encontrar a gusto con balón, pese a que tanto Parejo como Coquelin lo tocaron más que ellos. Asimismo, liberó de ciertas responsabilidades defensivas a los delanteros y a un Toni Villa especialmente inspirado en la primera mitad.

El mayor hándicap, sin embargo, vino a la hora de la creación, porque si bien los dos estuvieron correctos en el trato del esférico, no participaron mucho (Joaquín fue el séptimo jugador del partido con más pases y Fede fue el noveno) ni en exceso en campo rival, donde, aunque el Real Valladolid estuvo mejor que días anteriores, volvió a requerir de la aportación de algún jugador más llegando desde segunda línea.