TENERIFE

Baraja se estrena metiendo al Tenerife en descenso

La derrota en Málaga del Tenerife, sumada a la victoria del Real Oviedo, han vuelto a colocar a los blanquiazules en zona roja por cuarta vez.

Baraja conversa con Víctor Sánchez del Amo durante el partido en La Rosaleda.
MARIANO POZO DIARIO AS

No fue el estreno deseado de Rubén Baraja en el banquillo del Tenerife. No solo porque debutó con derrota, sino porque el equipo, después de tres semanas, volvió a ocupar zona de descenso. La caída en La Rosaleda ante el Málaga y el triunfo del Real Oviedo en Alcorcón fueron los condimentos necesarios para situar a los blanquiazules cuartos por la cola.

Es la cuarta vez en 19 jornadas que los tinerfeños se sitúan en los puestos que dan el temido billete hacia la Segunda B. Antes había caído en la primera fecha tras perder contra el Zaragoza, luego en la 12º al empatar con el Racing de Santander y en la 15º después de caer en Girona y estar empatado a puntos con los ovetenses.

“Hemos visto ciertas cosas más allá del resultado que son reseñable”, destacó el entrenador tras la derrota. “Hemos sabido tener la pelota y asociarnos aunque sin profundidad o trabajar el espacio porque el Málaga se metió atrás. Necesitamos más eficacia arriba y concentración en pequeños detalles que marcan la diferencia”, analizó.

Los estrenos no se le suelen dar bien a Baraja quien en sus anteriores clubes empezó perdiendo en dos ocasiones (cuando llegó al Elche y al Rayo Vallecano) y ganó en restante (con el Sporting de Gijón nada menos que al Tenerife). “Queda mucho trabajo por hacer, no me gusta para nada el resultado. Nos ha faltado un poco de hambre arriba”, aseguró el vallisoletano quien tendrá revancha dentro de una semana ante el Alcorcón, en el Heliodoro.

No se cumplió la regla de ‘entrenador nuevo, victoria segura’. “El míster acaba de llegar, hemos podido trabajar pocas cosas y yo estoy seguro que este equipo tirará hacia adelante, seremos más sólidos que aprovechará los contragolpes”, comentó Aitor Sanz tras el encuentro. “A la afición solo se le puede pedir paciencia, estarán cansados del mensaje pero es la realidad”, expuso uno de los capitanes.

Para el madrileño, a raíz del 1-0 “nos hemos soltado un poco, hemos tenido más balón. Creo que en la segunda parte hemos sido más protagonistas pero hoy no hemos tenido suerte”, opinó Aitor quien admitió que sabían que el Málaga “tiene un inicio muy presionante en casa, queríamos evitar regalos. Estamos en una situación delicada, esas cosas se acaban notado pero luego nos hemos ido quitando ese lastre”, dijo.