BARCELONA-MALLORCA

La afición culé no perdona a Kubo: pitos cuando toca la pelota

El joven jugador japonés, formado en la Masia, fue recibido con hostilidad por unas gradas que le silbaron en cada acción que era tenía el balón en sus pies.

Un mal trago, sin duda, para Take Kubo el que tuvo que soportar este sábado en el Camp Nou. Su regreso al club donde se formó no fue precisamente una balsa de aceite. Más bien todo lo contrario, las gradas esperaban con las uñas afiladas al joven jugador japonés: cada vez que tocaba el balón se escuchaba una pitada de campeonato. Evidentemente no era comparable a la situación que vivió en su día Luis Figo, pero lo cierto es que los silbidos no cesaron en ningún momento.

En todo caso, este recibimiento no descentró al ahora jugador del Mallorca, que completó un partido más que notable. Se colgó en la banda izquierda del Barça, para afrontar en teoría la zona más débil de los blaugrana, donde se las tenía que ver Junior Firpo. De hecho, las mejores acciones del equipo balear, aparte del gol de vaselina de Budimir, llegaron siempre de las botas de Kubo.

El jugador del Real Madrid, cedido al Mallorca, ya sabe de primera mano que cada vez que visite el Camp Nou tendrá detractores que no olvidarán su decisión este verano de fichar por el club blanco y darle la espalda a la entidad que le vio nacer futbolísticamente. Lo cierto es que para un jugador que se marchó del Barcelona abatido y decepcionado hace casi un lustro por culpa de la sanción FIFA la experiencia que vivió en el escenario donde soñó un día triunfar resulta tan extraña como paradójica.