REAL MADRID - ESPANYOL

El Espanyol tiene liquidez para contratar a Mariano

El club perico, al elevar en 12 millones su límite salarial, sí puede afrontar una cesión como la del delantero del Madrid, que se escapó en 2017 tras pisar Cornellà.

Hubo un día, a inicios del verano de 2017, en que Mariano Díaz paseaba por Cornellà-El Prat, conociendo las instalaciones, invitado por los rectores del Espanyol. Afrontar su cesión fue imposible entonces (el Olympique de Lyon acabó pagando ocho millones por su compra) y de nuevo prohibitivo cada vez que el club perico ha preguntado por el delantero: sus 4,5 millones anuales netos de ficha tienen la culpa. Sin embargo, este mercado de invierno las condiciones han cambiado. Todo dependerá de las prioridades de unos y otros.

Desde el punto de vista meramente económico, el Espanyol está en disposición de afrontar un préstamo como el de Mariano por lo que resta de temporada. La entidad blanquiazul ha obtenido el permiso de LaLiga para ampliar su actual límite salarial, de 68 millones y ocupado por las fichas de los 23 jugadores que conforman la plantilla, hasta los 80. Es decir, un aumento de 12 millones. Y, siendo la primera necesidad un goleador (llevan los pericos diez dianas en 15 jornadas, y solo tres anotadas por delanteros), resultaría asumible pagar la parte proporcional del salario de Mariano. Otra cosa es que el futbolista prefiera otro destino de carácter fijo.

Como quiera que el Espanyol pretende cubrir alguna otra posición, como el carril diestro, las cesiones serían la fórmula más rentable para fichar calidad sin rebasar los 12 millones.

El atacante jugó cuatro años en la cantera perica

La camiseta blanquiazul del Espanyol no es ajena a Mariano Díaz, que la vistió de muy pequeño. Fue con nueve años recién cumplidos, en 2002, cuando el delantero llegó a la ciudad deportiva hoy bautizada como Dani Jarque para militar pese a tener edad benjamín en un Alevín B con el que fue capaz de anotar la friolera de 41 goles en su primera temporada.

Su entrenador en aquel equipo también se acabaría haciendo un nombre en el fútbol de elite, ya que era Lluís Planagumà, quien hasta inicios de este curso dirigía al Hércules y antes a Granada, UCAM Murcia y los filiales de Villarreal y el propio Espanyol.

En la temporada 2004-05, el segundo año por edad de alevín de Mariano, no solo fue campeón liguero, por delante del Barcelona, sino que alcanzó la final del popular torneo de Brunete. Y sería en el verano siguiente, tras su salto al Infantil B, cuando comenzarían los problemas.

Tras un año en que apenas jugaba un cuarto de hora por partido, su padre decidió llevárselo del Espanyol. Al vivir en Premià de Mar, recaló entonces en la vecina localidad de Vilassar de Mar, y concretamente en la Fundació Sánchez Llibre que, paradojas de la vida, llevaba el nombre y quedaba bajo la tutela del entonces presidente del Espanyol, Dani.