CELTA

Okay se desconecta y ya lleva seis encuentros sin jugar

La situación del jugador turco no ha variado nada con el nuevo técnico del equipo. Ha borrado de su cuenta personal de Instagram todas sus imágenes con el Celta.

El mediocentro turco Okay Yokuslu golpea el balón durante un entrenamiento del Celta en A Madroa.

Indiscutible durante su primer curso en el Celta, Okay Yokuslu ha caído al ostracismo en su segunda campaña en Vigo. El mediocentro turco no ha tenido minutos en los seis últimos partidos y a su desconexión futbolística hay que añadir otra. El jugador otomano ha borrado toda referencia al club celeste en su cuenta personal de Instagram. Todo ello, a un mes para que se abra el mercado de enero y con la Eurocopa en el horizonte.

Su última aparición con la camiseta del Celta dentro de un terreno de juego tuvo como escenario Mendizorroza. Después de haberse perdido la pretemporada por lesión, Fran Escribá le otorgó su cuarta titularidad contra el Alavés. El preparador valenciano lo sustituyó tras fallar en el primer gol local y no volvió a contar con el centrocampista.

El cambio de entrenador no ha variado la situación de Okay. Óscar García todavía no le ha dado ninguna oportunidad. El jueves, en la previa del duelo con el Valladolid, aseguró que estaba satisfecho con su rendimiento en los entrenamientos.

Sistema. El 4-3-3 que está aplicando Óscar tampoco beneficia a un jugador de sus características. El entrenador quiere que el pivote que actúe por delante de los centrales aporte fluidez a la circulación. Stanislav Lobotka y Fran Beltrán responden más a ese perfil.

Necesita minutos pensando en la Eurocopa

El próximo verano la Eurocopa espera a Okay. El futbolista de Izmir se estrenará en la fase final de un gran torneo de selecciones y su estatus actual de tercer mediocentro en la plantilla del Celta lastra sus opciones de ser titular con su país. Pese a haber perdido el puesto en Vigo, en la última citación con Turquía jugó los 90 minutos frente a Islandia, encuentro que terminó en empate y supuso que los otomanos certificaran matemáticamente su presencia en la Euro. Sin embargo, un centrocampista tan corpulento como Okay (mide 1,91) necesita partidos para coger ritmo de competición y eso no lo tiene ni mucho menos asegurado en los próximos meses. Por ese motivo, el pivote de 25 años podría buscar un cambio de aires en el mercado de enero. Con contrato hasta 2023 y una cláusula de rescisión 40 millones de euros, la opción de un traspaso parece improbable. El Celta confía en hacer caja con Okay a medio-largo plazo, por lo que ahora encajaría mejor una cesión.