REAL VALLADOLID - SEVILLA

Noche de reencuentros para Joan Jordán

El mediocentro volverá a Zorrilla, donde jugó, y se verá las caras con Sergio, que le hizo debutar en Primera

Noche de reencuentros para Joan Jordán
Antonio Pizarro/Diario de Sevilla DIARIO AS

El partido de Zorrilla entre Real Valladolid y Sevilla servirá para vivir varios reencuentros: el de Sandro Ramírez con el cuadro hispalense, en el que militó durante la temporada 2017-18, y el del vallisoletano Sergio Escudero y de Joan Jordán con el Pucela.

El mediocentro catalán pisará por segunda vez desde que se marchó el césped sobre el que empezó a explotar, puesto que su cesión al Pucela, procedente del Espanyol, fue la que permitió que tuviera continuidad en la élite por primera vez. A las órdenes de Paco Herrera, en la campaña 2016-17, participó en 35 partidos de Liga, en los que marcó tres goles.

Aunque el curso no terminó con la clasificación del equipo para el playoff, las sensaciones que ofreció fueron magníficas, mejores que las de André Leão, fuerte apuesta de la dirección deportiva que encabezó Braulio, o que las de Álex López, por quien Herrera apostó decididamente durante todo el curso, a pesar de su rendimiento desigual.

Por más que la fama precediese a sus compañeros, Jordán se convirtió en una pieza importante gracias al equilibrio que daba, a su seguridad en el pase, a su llegada y disparo desde segunda línea y a las posibilidades que ofrecía en el balón parado. Junto a Álex Pérez y Jose Arnaiz, se erigió en la gran revelación de la temporada, lo que le sirvió para dar el salto de categoría.

Debut en Primera antes de la cesión

Dio ese salto de la mano del Eibar, donde fue pieza fundamental en sus dos años como armero. Previamente, en 2014, debutó en Primera de la mano de Sergio, con quien se reencontrará en Zorrilla. A pesar de la importante nómina de centrocampistas con la que contaba el Espanyol, jugó cinco partidos a las órdenes del actual entrenador del Pucela en la temporada 2014-15 y dos más en la siguiente, antes de su abrupta destitución.

Los apenas 12 partidos que acumuló en su primer año completo en Primera fueron escasos, y de ahí su salida en forma de cesión y que recalase en Zorrilla. Cumplida esa etapa, fue traspasado al Eibar, donde despuntó, lo que provocó que Monchi se fijase en él y lo convirtiese en uno de los 13 fichajes que hizo en su retorno al Pizjuán, previo pago de 14 millones de euros.