Jonathan Soriano y Gual: un año en el Girona la sombra de Stuani
La baja del delantero uruguayo del Girona por la convocatoria con su selección les abre la puerta del once. Sin el charrúa, el equipo suele sufrir.


Con un esquema definido y un futbolista (Borja García) intocable en el centro del campo, el once de Pep Lluís Martí solo deja un sitio para un delantero centro. Y en Girona, delantero centro es sinónimo de Cristhian Stuani. El uruguayo ha sido uno de los mejores delanteros de Europa en las últimas dos temporadas con el club en Primera y esta, en Segunda, va por el mismo camino: con 10 tantos ya es el pichichi de la competición. Si las lesiones no se lo impiden nada hace prever que el jugador vaya a perderse más partidos que los estrictamente necesarios por sanciones o convocatorias internacionales. Y ahí es donde se abre una ventana para Soriano y Gual.
El principal candidato a suplir este domingo a Stuani es Jonathan Soriano. En primer lugar porque es el futbolista del equipo que más se asemeja en características al uruguayo, pero también porque desde la llegada de Martí ha ganado protagonismo: ha tenido minutos en los dos partidos del balear en el banquillo. Situación completamente opuesta la de Gual, que tras tener un peso importante en el primer tramo de campeonato con Martí aún no ha jugado. Gual, de hecho, disputó varios partidos en banda izquierda con Stuani de delantero, pero esa situación parece difícil que se repita con el nuevo técnico. Con un esquema distinto, la banda izquierda la está ocupando habitualmente Jairo mientras que en la derecha se sitúa Gallar.
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El equipo saltará este domingo al césped de El Toralín sin Stuani en sus filas, pues está convocado con Uruguay para disputar compromisos internacionales. Será el cuarto partido este curso en el que no participa el delantero charrúa, y en ninguno de los otros tres ha podido el Girona llevarse los tres puntos. Stuani se perdió las dos primeras jornadas de Liga, que se saldaron con un empate y una derrota, y se perdió también el duelo ante el Almería, otra derrota, por sanción. Esta tónica, además, se ha repetido desde que el delantero está en el club.
Stuanidependencia.
Stuani llegó a Girona en el verano que se logró el ascenso, y desde el primer momento se convirtió en la referencia en ataque. Tanto es así que en dos temporadas en la máxima categoría tan solo se perdió once encuentros (cinco el primer año y seis el segundo) en el que el equipo tan solo cosechó tres victorias. Lo más habitual fue perder, en siete ocasiones, aunque también lograron un empate.



